Clara Darín creció en una de las familias más reconocidas del espectáculo argentino, pero decidió mantenerse alejada de la actuación. La hija de Ricardo Darín y Florencia Bas encontró su propio camino en el arte y el diseño, con proyectos vinculados a la moda, la cerámica artesanal y la fotografía. Hoy mantiene un perfil discreto y desarrolla distintas facetas creativas.
Aunque durante un tiempo estuvo vinculada al mundo de la indumentaria, su formación tomó otro rumbo. Estudió Bellas Artes y convirtió esa inclinación artística en diferentes emprendimientos, siempre con una identidad propia y lejos de la exposición que acompaña a su familia.
Su paso por la moda y el diseño
Antes de dedicarse a otros proyectos, Clara incursionó en la moda con Sarasa, una marca que creó junto a su amiga de la infancia Sofía Koenig. El emprendimiento comenzó con prendas y objetos intervenidos con sus propios dibujos y, con el tiempo, se convirtió en una propuesta comercial que incluyó un showroom.
Más adelante creó CxClara, una nueva marca de indumentaria que presentó en Palermo Soho. Durante esos años, la diseñadora también combinó sus proyectos empresariales con sus estudios de Bellas Artes y su interés por diferentes disciplinas artísticas.
De la moda a la cerámica artesanal
Su costado creativo también encontró un lugar en la cerámica. Durante la pandemia, Clara y su madre, Florencia Bas, crearon Teta Stuff, un proyecto que comenzó con pequeñas piezas de cerámica y luego incorporó otros objetos para el hogar. La propuesta nació del trabajo conjunto entre ambas y de la búsqueda de nuevos materiales y formas.
La cerámica terminó ocupando un lugar importante en su identidad artística. En su casa, esa estética aparece combinada con elementos vintage, obras de arte y colores intensos, en un ambiente que refleja su gusto personal y su vínculo con el diseño.
La fotografía, otra de sus pasiones
Además del diseño y la cerámica, Clara encontró en la fotografía otra manera de expresarse. A través de su cuenta Carla Films comparte imágenes de amigos, familiares y escenas cotidianas, con una mirada centrada en los pequeños detalles y la luz natural.
Su trabajo detrás de la cámara también refleja la decisión de construir una identidad propia. En lugar de seguir el camino de su padre y su hermano, Clara eligió desarrollar distintas disciplinas vinculadas con el arte y mantener buena parte de su vida personal lejos de los flashes.
Una vida alejada de los reflectores
En los últimos años, su nombre volvió a aparecer públicamente por su vínculo familiar con el nacimiento de Dante, el hijo de Chino Darín y Úrsula Corberó. Aun así, su recorrido continúa marcado por las disciplinas que eligió desarrollar lejos de la actuación y por una forma de vida mucho más reservada