Las reuniones comenzaron a organizarse en paralelo. Mientras Giménez Zapiola coordinaba aspectos del proyecto con Skay y Poli, Mucci y Girbal trabajaban con Solari en la elaboración del guion.
“Todos los lunes nos juntábamos”, contó Mucci. Giménez Zapiola agregó: “Él venía con sus ideas, le dábamos forma. El guion está. Está escrito a máquina”.
Se viralizaron imágenes del Indio Solari, bailando días antes del recital. Foto: Captura de video.
Captura de video
Para Mucci, aquellas conversaciones fueron una experiencia extraordinaria. “El guion está buenísimo. Era un mundo subterráneo, todo un mundo personal del Indio. Nosotros teníamos 23 años y le seguíamos el tren como podíamos, porque era un tipo con un bocho tremendo y unas ideas alucinantes. El guion todavía lo tengo”.
La propuesta incluía siete días de rodaje y una historia ambientada en las catacumbas, en el sótano de Paladium. Un equipo de filmación buscaba a Patricio Rey, un personaje pelado que aparecía de espaldas y llevaba un anillo con las iniciales “P R”. Desde una suerte de estudio antiguo, el personaje controlaba lo que sucedía en ese mundo subterráneo, por donde desfilaban los integrantes de Los Redondos y las Bay Biscuits.
La búsqueda culminaba con el encuentro de la banda, que comenzaba a tocar antes de desintegrarse y reaparecer en un estudio de televisión, donde un presentador al estilo de Leonardo Simmons los anunciaba cuando el tema ya había terminado.
Giménez Zapiola describió aquella idea como un universo atravesado por las referencias cinematográficas de la época. “Era la época de Brazil, y todo eso estaba en la cabeza del Indio”, explicó, en alusión a la película de Terry Gilliam.
Antes de la cancelación, incluso llegaron a realizar una prueba de cámara en un estudio de Hermes Collini. Allí encontraron un fondo pintado que les pareció apropiado para filmar a la banda. Llamaron a Poli y, poco después, llegaron Solari, Skay y ella. El Indio bailó frente al decorado, mientras Skay tocaba la guitarra y Sergio Dawi simulaba ejecutar el saxo.
Pero el videoclip no prosperó. “Dos días antes de arrancar la filmación del videoclip, La Negra nos llama, nos junta y nos dice que se daba cuenta que esto era una estudiantina y que no iban a seguir con el video. Nos dice al mismo tiempo que Los Redondos no van a hacer nunca un videoclip”, recordó Giménez Zapiola.
La banda nunca filmó uno. Como alternativa, los estudiantes pidieron permiso para registrar el recital de Paladium. La autorización les permitió conservar imágenes de una presentación que, hasta ahora, permanecían fuera de circulación pública.
El recital de Paladium y las cintas olvidadas
El material fue filmado en Súper 8, sin sonido. Para reconstruir el registro, los realizadores consiguieron por separado el audio del recital y comenzaron a sincronizarlo con las imágenes, en un trabajo artesanal que todavía continúa.
Durante años, la existencia de las cintas fue motivo de una discusión recurrente entre los tres compañeros. Ninguno recordaba con certeza dónde habían quedado. Mucci y Girbal se preguntaban periódicamente por el material, convencidos de que podía estar en poder del otro.
“Cada tanto nos cruzábamos y nos preguntábamos por el Super 8 de Los Redonditos. ‘No, que lo tenés vos’. ‘No, yo no lo tengo, lo tenés vos’, y así pasó el tiempo”, relató Mucci.
Las mudanzas y el paso de los años terminaron por alejar a los realizadores. Girbal se instaló en San Miguel y el material quedó guardado en un altillo al que nadie accedía desde hacía dos décadas.
La búsqueda se reactivó en 2025, cuando Mucci advirtió que el 28 de diciembre se cumplirían 40 años del recital. Volvió a llamar a su antiguo compañero y le preguntó por las cintas. Girbal insistió en que Mucci las tenía, hasta que una referencia concreta cambió el curso de la conversación: la bobina era roja.
“Cuando le dije lo de la bobina roja, noté que se quedó mudo un poquito, y le gustó ese dato”, recordó Mucci. Entonces Girbal le habló del altillo de su casa, un espacio al que no se podía acceder desde que habían modificado la cocina, 20 años atrás.
Los tres decidieron reunirse y revisar el lugar. Giménez Zapiola consiguió una escalera y se sumó a la búsqueda. Contra las pocas expectativas que tenían, encontraron las cintas.
“Las posibilidades, si vos me preguntás, eran mínimas. Lo hicimos con la esperanza de que estuviera, pero sin ninguna certeza”, dijo Mucci. La mujer de Girbal, recordó, les había advertido que no valía la pena intentarlo porque el material no estaría allí.
Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota durante el recital en Paladium. Foto: Captura de video.
El hallazgo quedó registrado con los celulares de los realizadores y forma parte del adelanto de la película. Según explicaron, no se trata de una reconstrucción posterior: las imágenes muestran el momento en que ingresaron al altillo y encontraron las cintas originales.
La recuperación permitió acceder a una versión de las imágenes con una calidad muy superior a la que había circulado hasta entonces. En 1985, después de revelar el Súper 8, los estudiantes habían proyectado el material sobre una pared blanca y filmado esa proyección con una cámara U-matic. Esa copia, de calidad limitada, fue la que sobrevivió durante décadas.
Para digitalizar los originales, Giménez Zapiola viajó a Madrid, donde encontraron un laboratorio especializado que podía escanear el material cuadro por cuadro, a 24 imágenes por segundo.
El resultado los sorprendió. “La verdad es que no se puede creer, porque nunca las vimos así. Se le ve la cara al público, es un material muy lindo”, contó Mucci.
Un documental en busca de autorización
La película en preparación pretende ir más allá de la exhibición del recital. Los realizadores quieren contar cómo se vincularon con Los Redondos, recuperar la historia del videoclip frustrado y reconstruir el contexto cultural de mediados de los años ochenta.
“Va a ser contar cómo nos encontramos, esta historia nuestra con los Redondos y mostrar las canciones de este recital, cuando tengamos todo terminado”, explicó Giménez Zapiola. Y añadió: “La idea también es contar cómo era la época, y esa primavera democrática en la que vivíamos. Qué pasaba en ese momento, y qué pasaba con Los Redondos por aquel entonces”.
El proyecto, que los realizadores financian con recursos propios, todavía necesita la aprobación definitiva de la banda para avanzar hacia su exhibición. A través de Martina Beilinson, sobrina de Skay, enviaron un tráiler más avanzado que el que se difundió recientemente. Skay respondió que tenía poco tiempo, mientras que Solari ya estaba al tanto del material, aunque, según Giménez Zapiola, no había mostrado mayor interés.
Tras la muerte del Indio, el próximo paso es establecer contacto con su familia y continuar las conversaciones con el entorno de la banda. La intención es que la decisión sobre el destino final del documental —ya sea en salas de cine o en plataformas— se tome de común acuerdo.
“El plan es obviamente hacer todo esto con la banda, que den el OK definitivo para seguir adelante”, sostuvo Giménez Zapiola.
La difusión reciente de fragmentos del material, sin embargo, alteró los tiempos del proyecto. Parte de las imágenes que circularon provenía de un tráiler anterior y, según los realizadores, se filtró sin su consentimiento.
“El fin de semana lamentablemente se filtró y se viralizó. No era nuestra intención lanzarlo ahora. Esto está muy verde”, había señalado Mucci, quien reconoció también la expectativa que existe entre los seguidores por acceder a registros desconocidos de la banda.
La circulación de las imágenes generó entusiasmo, pero también críticas de quienes cuestionaron que el material se difundiera después de la muerte del músico. Giménez Zapiola rechazó esa interpretación y aclaró que el trabajo había comenzado antes.
“Esto empezó en el 2025, o sea el año pasado, con el Indio vivo, cuando recuperamos ese material, y desde ahí que estamos laburándolo. La lamentable muerte del Indio pasó después”, afirmó.