Los cinéfilos mendocinos están de fiesta. Del 30 de julio al 2 de agosto, el BAFICI Itinerante vuelve a sacudir la Ciudad con una propuesta que escapa de los moldes, abraza el riesgo y convertirá a los espacios culturales locales en sedes de un festival que sigue escribiendo su leyenda desde la bandera del cine independiente.
Microcine Municipal, Teatro Independencia, Nave UNCuyo: todos alineados para recibir a más de 50 películas que difícilmente se puedan ver en otro lado.
Las entradas para el festival ya están a la venta a $3000 en Entradaweb.com o en las boleterías de los espacios culturales. La programación completa, con fechas, horarios, sinopsis y links para comprar están disponibles en prensa.ciudaddemendoza.gob.ar y en el Instagram oficial: @baficimza.
Una apertura de lujo
La edición 2025 llega con una apertura de mucho peso local: "Quinografía", el documental sobre el inmortal Quino, dirigido por los mendocinos Federico Cardone y Mariano Donoso, se proyectará en una función especialísima en el Independencia, el miércoles a las 20. El dato no es menor: la película tuvo un papel muy importante en la edición central porteña del BAFICI.
“Cuando nos enteramos que 'Quinografía' sería la apertura y cierre de la edición central del BAFICI, inmediatamente empezamos a vislumbrar la posibilidad de replicar en Mendoza, no sólo como parte de la apertura sino en una función especialísima, y automáticamente salió el Teatro Independencia como marco perfecto para tremenda ocasión”, nos cuenta Carol Peralta, productora del evento.
Y agrega: "La llegada al BAFICI, según tengo entendido, fue una decisión unánime entre el director Javier Porta Fouz y los programadores comandados por Juan Manuel Domínguez, que no dudaron en que tenía que ocupar ese lugar. Sé que tuvieron que esperar algunos plazos del circuito de festivales internacionales, pero cuando la confirmaron fue una tremenda alegría y orgullo".
"A modo de novedad, este año tenemos dos sedes con programación en simultáneo, en las salas más emblemáticas de la provincia como lo son el Cine Universidad en la Nave UNCuyo y el Microcine Municipal sala David Eisenchlas, en el subsuelo de la Municipalidad de Mendoza. Un poco también poniendo en valor este circuito cinéfilo", acota. "Y en este sentido cabe destacar y agradecer a la Muni de la Capital que viene apoyando desde el minuto cero la itinerancia del Bafici y hacerlo extensivo a la Subsecretaría de Cultura, el Teatro Independencia y la Nave UNCuyo que se han sumado este año", agradece.
Y no se refiere solo a darle lugar al circuito cinéfilo local: es ante todo una declaración de principios. En tiempos en que el cine nacional navega tormentas presupuestarias, el BAFICI Itinerante se planta como un oasis. “Celebramos y agradecemos muchísimo que el BAFICI sostenga este programa federal como política cultural de difusión y exhibición ”, afirma Peralta. “Porque no sólo sostiene la vigencia del festival, sino que hace un trabajo fundamental en la formación de nuevas audiencias y públicos”.
Desde hace varios años, el BAFICI decidió salir de Buenos Aires y pisar fuerte en distintas provincias. Mendoza se convirtió en una de sus paradas clave, no solo por la respuesta del público, sino por el tejido cultural que supo construir en torno al cine de autor.
Una programación imperdible
Este año, la selección de películas responde a una curaduría que busca romper con los lugares comunes y abrir ventanas a nuevas miradas.
"Armar la selección de filmes siempre es un desafío, porque nos cuesta mucho dejar pelis afuera, priorizamos siempre las premiadas y si hay realizaciones mendocinas, sean largos o cortos. Luego, las trayectorias de las y los directores, pero cada vez nos cuesta más dejar títulos afuera de la selección, sobre todo porque nos interesa respetar la diversidad de las temáticas en la curaduría del catálogo de las pelis y que es muy difícil que se proyecten nuevamente o tengan estreno comercial", señala Carol Peralta.
Y agrega que "también nos sucede que muchas están comprometidas en otros festivales, entonces generalmente la programación es una resultante de todos estos factores. Estamos muy conformes con la programación que ha quedado".
Entre los títulos imperdibles de esta edición se encuentran "Gatillero", de Cris Tapia Marchiori; "Todas las fuerzas", de Luciana Piantanida —ganadora de la Competencia Argentina—; "Monstruo de Xibalba", de la mexicana Manuela Irene; y cortos como "Este no es tiempo para carnaval" (Tadeo Pestaña Caro y Kevin Havas), "El banner" (Tomás Terzano), "No quiero ver el sol, quiero ver el sol" (Constanza Epifanio, con producción de la mendocina Mariana Luconi) y "Minha mãe é uma vaca" (Moara Passoni).
Y Peralta recomienda otras más: "Por supuesto que es obligatorio ver 'Quinografía', pero también recomendamos mucho 'Cuatro estrellas', que estará presentada por su director Pablo Stigliani (que dirigió 'Mario on tour' en el Bafici 2017). ¡Y las de Lucía Seles son obligatorias! Tenemos también el estreno de 'L´addio' de Toia Bonino y 'Bomba Bernal' de Khavn, ganadora al premio mejor película en la Competencia Vanguardia y Género".
El cine independiente, un lugar de resistencia
Además del banquete cinéfilo, la edición mendocina del BAFICI se cerrará con una feria cultural que combina ilustradores, editoriales independientes, indumentaria vintage y DJs en vivo. Una especie de híbrido entre festival de cine y fiesta de resistencia creativa.
La apuesta no es menor. En un país donde el panorama audiovisual tiende a achicarse, este tipo de iniciativas suenan como un grito de supervivencia. “El panorama es muy complejo, con un INCAA desfinanciado y sin fomentos se torna muy difícil poder concretar los proyectos”, admite la productora.
“Son momentos de resistir e intentar seguir haciendo a pesar de todo. El cine es la caja de resonancia de la sociedad y estamos esperanzados en que se encontrarán las maneras de seguir haciéndolo. Por eso son fundamentales las iniciativas de las provincias a través de los programas del cash rebate para sostener a la industria. En este sentido, Mendoza está haciendo una apuesta importantísima para todo el sector", dice en referencia a ese programa, que permitió que se rodaran varias películas nacionales en nuestra provincia.
Lo que se verá en los cuatro días de festival no es solo una grilla con títulos destacados: es un mapa de lo que puede el cine cuando se aleja de lo que piden las audiencias y se acerca a lo humano. Cine que arriesga, que no pide permiso, que rompe con las narrativas industriales y abraza otras formas de contar.