La carrera de Tini Stoessel alcanzó una nueva escala internacional al presentarse junto a Coldplay en las dos últimas fechas de su gira estadounidense. Invitada por la propia banda a raíz de su colaboración en la canción We Pray, la artista argentina mostró una performance sólida que fusionó música, diseño y proyección global.
Tini y Rodrigo De Paul
Tini Stoessel y Rodrigo De Paul.
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Su presentación junto a Coldplay
Luego de acompañar a Rodrigo de Paul en su presentación como jugador del Inter de Miami, la cantante se subió al escenario del Hard Rock Stadium para desplegar una secuencia visual y sonora que capturó la atención del público y de los medios especializados. La estética de sus atuendos fue celebrada tanto como su actuación.
Uno de los looks más destacados fue un mini vestido de lentejuelas plateadas con botas altas de cuero negro, que marcó su impronta urbana y glamorosa. También usó un conjunto en vinilo brillante en verde y marrón con top bandeau y falda midi, que enfatizó su figura bajo los reflectores y resaltó su energía escénica.
El uso de materiales metálicos, recortes estratégicos y siluetas modernas colocó a la cantante en sintonía con las principales tendencias internacionales. Otro de sus atuendos, un conjunto blanco con pantalón de tiro bajo rasgado y top a juego, reflejó la estética Y2K con una impronta relajada y juvenil. Las imágenes de backstage reforzaron el carácter natural y descontracturado de su figura pública. Cada look, pensado para maximizar impacto visual y movilidad, apuntaló su identidad como artista integral.
La presencia de Lionel Messi
En el mismo evento, la presencia de Lionel Messi también generó impacto. Asistió al show acompañado por Antonela Roccuzzo y sus hijos, y fue captado por la “kiss cam”, desatando la ovación del público. Chris Martin, líder de Coldplay, le dedicó unas palabras desde el escenario: “Mi hermoso hermano. Tú y tu esposa están estupendos. Gracias por venir. Hoy vino a vernos el mejor deportista de todos los tiempos”.
La intervención provocó una reacción inmediata del estadio, que coreó el nombre del capitán argentino. El cruce entre música, deporte y cultura pop reafirmó el peso simbólico de los presentes y el valor icónico del evento, donde Tini y Messi compartieron escena desde distintos lugares, pero con igual intensidad.