Paula Chaves y Pedro Alfonso avanzan con la construcción de su nuevo hogar desde cero, diseñado para adaptarse a las necesidades de su vida familiar. La obra se destaca por su arquitectura de concepto abierto, con ventanales de marcos negros que priorizan la luz natural y conectan los ambientes interiores con el jardín.
El proyecto combina superficies de cemento texturado en grises para el exterior con detalles en madera dentro del hogar. En el interior, los pisos de gran formato en tonos claros y las paredes blancas refuerzan la sensación de amplitud en cada uno de los niveles.
Espacios integrados y detalles que aportan calidez
El living de la vivienda se articula alrededor de una chimenea de diseño moderno, mientras que la cocina cuenta con superficies amplias, una isla central y ventanas horizontales. Una escalera contemporánea conecta ambas plantas, complementada por puertas corredizas de madera y listones verticales que contrastan con el cemento.
La distribución de los ambientes responde a una planificación estratégica orientada a equilibrar la dinámica familiar. Al integrar sectores comunes mediante amplios ventanales y una galería para reuniones, la vivienda promueve el encuentro social. A su vez, los cerramientos de madera y la asignación de áreas específicas garantizan la privacidad individual de cada integrante.
Sectores personalizados para la vida cotidiana
Entre los rincones más comentados del proyecto figura el vestidor exclusivo diseñado para Pedro Alfonso, pensado para albergar su colección de camisetas de fútbol. Esta idea surgió durante el diseño con la arquitecta, sumada a un vestidor principal de gran tamaño para la pareja.
En el área exterior, la casa suma una galería abierta orientada a eventos familiares, mientras avanzan con la pintura externa y la elección de vegetación. La construcción avanza de forma constante hacia la definición de sus detalles finales.