Alejandra Maglietti abrió las puertas de su departamento en el corazón de Buenos Aires para mostrar la intimidad de su refugio urbano. La abogada y periodista diseñó una residencia de estética contemporánea y minimalista donde priman los ventanales amplios y los tonos neutros, adaptando cada ambiente tras la llegada de su primer hijo, Manuel.
El área social está dominada por un amplio living en tonalidades grises que incluye un sillón de tres cuerpos y un televisor imponente. A su vez, el comedor integra mesas de líneas limpias con sillas a juego y detalles en blanco para unificar la fluidez visual.
Iluminación y funcionalidad en los espacios comunes
La elección cromática y espacial responde a una necesidad funcional de la arquitectura de interiores: el uso de grises, blancos y aberturas vidriadas continuas potencia la entrada de luz natural, optimizando el confort y generando amplitud sin recargar los ambientes. En la cocina, esta practicidad se materializa mediante una isla central como punto de encuentro.
Por su parte, el dormitorio principal mantiene el criterio minimalista con un edredón blanco y ventanales que ofrecen vistas despejadas de la ciudad.
El cuarto de Manu: diseño pensado para el descanso infantil
Semanas después del nacimiento de su bebé, Maglietti reveló el espacio exclusivo destinado a Manu. La habitación está configurada a partir de una paleta que va del blanco al celeste suave, una selección orientada a transmitir serenidad y calma en los primeros meses de crianza.
La cuna blanca de estructura sólida y líneas rectas se ubica como eje central, complementada por un sillón pastel destinado al confort en la lactancia. La decoración se completa con peluches en tonos azulados, un muñeco gigante de Stitch, cortinas livianas y una alfombra sobre piso de madera clara.