Cinco días después de que un obrero de la construcción se arrojara al vacío desde un cuarto piso en Córdoba por no poder pagar la hipoteca, se produjeron ayer tres suicidios más, la cifra más importante de personas que se quitan la vida en un mismo día ante la inminencia del desalojo de su vivienda.
El Parlamento rechazó ayer debatir la iniciativa popular que pedía que el entregar el departamento diera por cumplida la hipoteca de forma retroactiva ("dación" en pago), la moratoria de todos los desahucios y la promoción del alquiler social.
Pero, al mismo tiempo, continúa el trámite de la ley sobre desahucios que recoge el decreto del gobierno donde se contemplaban los casos más dramáticos que justifican una suspensión del desalojo.
El primer suicidio se produjo en Bazauri, Vizcaya, donde un hombre de 56 años, desocupado con dos hijos, fue encontrado por la Guardia Municipal en la calle Guernica a las 4.30 de anteayer.
Así lo informó Stop Desahucios Vizcata señalando que la víctima había dejado una nota a sus hijos confiándoles que "no podía más", después de que le cortaran el agua y la luz por falta de pago. "Hacía una semana que se había puesto en contacto con nuestra oficina en Sestao. Quería informarse sobre un procedimiento de desahucio", informó.
Una portavoz de Stop Desahucios Euskadi (País Vasco), explicó que "la víctima estaba desesperada porque no podía pagar la hipoteca y le acababan de cortar la luz y el agua. Nos dijo que su penuria económica era total. Aunque por el secreto del sumario no se suministró la identidad de la víctima, se trataría de un vecino de la calle Guernica en el barrio de San Miguel.
En el municipio de Calvia, Palma de Mallorca, un matrimonio de jubilados se suicidó en su vivienda de la localidad de Cas Catalá, después de recibir un aviso de que iban a ser desahuciados por impagos.
La Guardia Civil informó que las víctimas se quitaron la vida mediante una ingesta masiva de medicamentos. También explicaron que la pareja había dejado una nota señalando que se mataban porque iban a desalojarlos de su vivienda. Uno de los hijos encontró el cuerpo de su padre, de 68 años y el de su madre, de 67, a las 14.20 de anteayer.
En Basauri, la vocero de Stop Desahucios Euskadi explicó que los vascos están muy sensibilizados a estas tragedias desde que la ex concejal socialista, Amaia Egaña, en Barakaldo, se arrojó el 9 de noviembre pasado desde su vivienda, en un noveno piso, cuando entraba una comitiva a desalojarla por falta de pago hipotecario.
Era la segunda víctima fatal en menos de un mes. Con esta tragedia, continúa la ola de suicidios de personas que no pueden pagar las hipotecas, al menos 10 en los últimos 6 meses.