El empresario gastronómico deja de tratar de mejorar la calidad del menú, la mayoría de los comensales se inclina por la comida "chatarra" o de "bodegón". Los comerciantes se inclinan por segundas-terceras marcas, a sabiendas que las primeras no tienen salida. Desaparecieron las tiendas con ropa de calidad, fueron reemplazadas por vestimenta insulsa-importada. Los adolescentes de ambos sexos usan ropas con talles grandes y de color negro. Las maestras ya no usan guardapolvos, visten una "chaqueta de panadero", calzas y zapatillas.
El "estilo casual" de vestir se observa en cualquier ámbito: calles, fiestas, ceremonias.
Los educandos pasan de grado sin los debidos conocimientos. La prolijidad, el aseo y la elegancia dejó de ser una preocupación. La "chatura" de la TV es alarmante: magazines, programas de chimento, de cocina...eso es todo.
El profesionalismo dio paso a "rebuscársela" como pueda en todo tipo de oficio.
La "tinelización" televisiva puso en evidencia lo desvergonzado y la vulgaridad de sus protagonistas: políticos, actores...dispuestos a hacer cualquier cosa por figurar ...bailar, cantar...El descaro sin filtros. Cualquiera publica un libro, la cultura está degradada. El populismo dejó de lado la meritocracia, para propiciar la ignorancia, la delincuencia…la dádiva estatal. No se distingue lo ordinario, lo adecuado, lo especial, todo es una medianía que asusta. Es de esperar que esta mediocridad al palo se convierta en la argentinidad al palo...pero bien entendida.
*Sergio Miguel Rovira. DNI: 7.617.096.