Me sorprende sobremanera que casi nadie ha vinculado la avaricia desmedida que los ingleses están demostrando en la actualidad, cuando no aceptan el principio de autodeterminaciones de los escoceses e irlandeses que ya no desean ser parte del Reino Unido, aun siendo el mismo derecho que sí aplican por la fuerza a los kelpers.
Los ingleses son amorales en el tratamiento de este tema aplicando la fuerza aquello de que el fin justifica los medios. Les importa nada nuestros argumentos históricos irrebatibles. Justamente, hay dos fundamentos históricos que muestran la clase de personas que compone la elite política inglesa.
En junio de 1806 y un año después en junio de 1807, estos piratas intentaron invadir Buenos Aires al mando de William Beresford primero, y luego por John Whitelocke. Es decir que veintipico de años antes, intentaron quedarse con lo que desde el 9 de julio de 1816 es oficialmente territorio argentino. Como les fue pésimo con esas alocadas aventuras piratas, terminaron como premio consuelo, invadiendo y usurpando Malvinas que se encuentran a solo 241 km de la Patagonia.
¿Nadie se da cuenta que la ambición desmedida de los ingleses los convirtió en amorales seriales? Pareciera que, a los argentinos, los escoceses e irlandeses a través del principio de autodeterminación se les imponen normas muy flexibles, es decir "las cumplo si me conviene".
No incluyo a los galeses porque éstos, solo reclaman autonomía, no independencia como los escoceses e irlandeses del norte.
* Jorge Lidio Viñuela. Exdiplomático.