En el editorial del miércoles 10 de este mes, el autor, en sus párrafos finales donde indica su parecer respecto a cómo encarar el problema, no considera algo fundamental que, a mi entender, es parte importante en el problema y su posible solución.
Es nefasta la publicidad existente en todos los medios al alcance de niños y adolescentes que les inducen a jugar, por lo que, como aconteció hace años con las tabacaleras, debiera prohibirse a nivel país y el mundo.
En el editorial del miércoles 10 de este mes, el autor, en sus párrafos finales donde indica su parecer respecto a cómo encarar el problema, no considera algo fundamental que, a mi entender, es parte importante en el problema y su posible solución.
Me refiero a que en ningún momento plantea la nefasta publicidad existente en todos los medios al alcance de niños y adolescentes que les inducen a jugar (aunque siempre aclarando que los menores de 18 años no pueden hacerlo), y que, como aconteció hace años con las tabacaleras, debiera prohibirse a nivel país y el mundo.
Digo, ¿qué pasaría si pudieran publicitarse otras adicciones (alcohol, drogas, etc.)? ¿Cuál es la diferencia entre éstas y el juego? ¿Hay adicciones malas y otras buenas?
* Roberto Colucci. DNI: 6.899.440.