Primero fue Escocia, después Cataluña ¿Y ahora el Véneto y Lombardía? En Italia, los habitantes de estas dos regiones económicamente pujantes están convocados para mañana domingo a un referéndum consultivo sobre más autonomía.
Primero fue Escocia, después Cataluña ¿Y ahora el Véneto y Lombardía? En Italia, los habitantes de estas dos regiones económicamente pujantes están convocados para mañana domingo a un referéndum consultivo sobre más autonomía.
En tiempos en los que los movimientos independentistas son vistos con preocupación en Europa, el fin de semana se mirará con lupa lo que ocurra en el norte de Italia.
En Lombardía se encuentra la ciudad de Milán, uno de los motores económicos del país, mientras que en el Véneto se encuentran Verona y Venecia, dos de los principales polos turísticos del país, así como el centro industrial de Mestre.
Los impulsores de la consulta buscan una mayor autonomía y poder tener más competencias que no estén gestionadas desde Roma.
Pero mientras en Cataluña cientos de miles de personas se manifiestan por una mayor independencia y la región se encuentra inmersa en una grave crisis institucional que ha llevado al enfrentamiento con el Gobierno central de Madrid, la situación es más relajada en estas regiones, en las que viven 15 de los 60 millones de italianos.
“Los referendos no son en ningún modo comparables con las aspiraciones autónomas de Cataluña. La causa independentista no desempeña papel alguno”, señala el líder de la Cámara de Comercio Exterior en Milán, Jörg Buck, quien señaló además que los movimientos que han promovido el referéndum reconocen a Italia como “patria”.
La consulta no es vinculante, sino que busca dar más legitimidad a los gobiernos regionales en las negociaciones con Roma. A las personas se les preguntará si apoyan los esfuerzos del Gobierno regional por una mayor autonomía.
Todo se desarrolla además dentro del marco constitucional y no tiene como fin la independencia, asegura el líder del partido Liga Norte, Matteo Salvini. “Son dos cosas completamente diferentes. Nosotros hemos escogido un camino pacífico para tener más competencias".
Su partido es uno de los principales impulsores de las aspiraciones autonómicas. Después de todo, la Liga se fundó con el objetivo de que el rico norte italiano se independizase del sur pobre. Entonces se soñaba con una tierra propia de nombre "Padania".
Pero ahora la Liga Norte ha centrado su discurso en la xenofobia y ha postergado sus fervores secesionistas. En las próximas elecciones legislativas confía en ganar también apoyo en el sur del país.
Algunos cuestionan, sin embargo, que la consulta vaya a servir para que el rico norte acabe pagando menos al sur pobre.