El presidente saliente de Estados Unidos, Barack Obama, aprovechó su último viaje a Alemania para despedirse de la canciller Angela Merkel, su “aliada más cercana”, y conminar a su sucesor en la Casa Blanca, Donald Trump, a actuar de forma responsable y a defender los intereses y los valores de Occidente.
Ante la atenta mirada de Merkel, el dirigente estadounidense dijo que espera que el nuevo presidente no diga que se hacen “pactos con Rusia, incluso si pueden dañar a alguien o vulnerar normas internacionales o dañar a países pequeños”.
En su opinión, Trump debe continuar persiguiendo un comienzo constructivo en las relaciones, pero al mismo tiempo debe estar preparado para hablar claro cuando las posturas entre Washington y Moscú sean diferentes.
En su sexta visita como presidente al país europeo, Obama alertó de la necesidad de que todos los países de Europa sigan luchando para mantener unida la Unión Europa (UE).
“Sigo creyendo que la UE es uno de los mayores logros del mundo”, declaró en una rueda de prensa tras reunirse durante dos horas con Merkel en la Cancillería.
“Se debe cultivar este logro y luchar por él”, apuntó. “La salida de Gran Bretaña de la UE debe hacerse sin ruido y sin problemas en la manera de lo posible”, recomendó después de que los británicos votaran a favor del “Brexit”.
Merkel, por su parte, agradeció a Obama por ocho años de “estrecha y amistosa” cooperación “llena de confianza”. Para la mandataria alemana se trata de un socio en el que se puede confiar también en “horas difíciles”, y recordó el espionaje de los servicios secretos estadounidenses.
Asimismo, la dirigente alemana insistió en que trabajará por contar con una estrecha cooperación con el futuro presidente de Estados Unidos.
“Naturalmente que haré todo lo posible para tener una buena cooperación con el recién elegido presidente y estoy impresionada por cómo se está llevando a cabo la transición de poderes”, aseguró y recordó que las relaciones de Alemania y Europa con Estados Unidos son “un pilar fundamental” de la política exterior.
En la comparecencia pública de cerca de una hora, en la que quedó patente la buena sintonía entre los dos mandatarios después de ocho años y en la que no ahorraron elogios mutuos, Obama también advirtió del desarrollo de un “nacionalismo tosco”, que se de debe diferenciar, insistió, de un “buen patriotismo”.
“Las personas tienen que hacer frente a un cambio muy rápido en un mundo globalizado, que también trae inseguridad”, reconoció el mandatario estadounidense, que señaló que la política debe actuar de manera constructiva.
Respecto a la protección del medio ambiente, Merkel destacó que se han hecho “grandes avances” y que sin Obama no habría sido posible el acuerdo del clima de París.
Posteriormente, Merkel reconoció que le resultaba difícil despedirse del líder estadounidense, pero “en la democracia son habituales los cambios, hay que mirar hacia adelante”.
Le piden indulto contra las deportaciones
Tres congresistas demócratas pidieron ayer al presidente Barack Obama emitir un indulto que proteja a 750.000 jóvenes de la deportación, algo que la Casa Blanca considera imposible.
“Lo exhortamos a ejercer su autoridad constitucional para extender a los “dreamers” un indulto retroactivo y a futuro”, reza la misiva que los congresistas Luis Gutiérrez, Zoe Lofgren y Lucille Roybal-Allard enviaron ayer a Obama, empleando el nombre en inglés con que se conoce a los beneficiarios de un programa de alivio migratorio lanzado en 2012 por la Casa Blanca.
Los 750.000 jóvenes, traídos ilegalmente a Estados Unidos por sus padres cuando eran niños, registraron huellas dactilares y abundante información personal y familiar para ampararse en el programa, que durante dos años renovables los protege de la deportación y les concede un permiso de trabajo.
AP