El sector podría tener más presencia en el exterior

Acerca de la importancia relativa que tienen las exportaciones para el sector, el industrial mendocino Raúl Giordano aclaró que, del total del durazno elaborado sumando pulpa y mitades, alrededor del 50% va al exterior.

Detalló que “entre el 80% y el 90% de la pulpa se exporta, mientras que en fruta al natural, el consumo de Argentina es importante, pero hay entre un 20% y un 30% que sería deseable poder exportar”.

Recordó que “a la salida de la convertibilidad se exportó un récord de entre el 50% y el 60% de la producción de mitades, y después ha ido cayendo hasta llegar a niveles ínfimos, como el año pasado, cuando el valor fue muy alto en el mercado interno”.

Sobre las condiciones que serían necesarias para favorecer una mayor presencia del durazno industrializado de Mendoza en los mercados del exterior, Giordano habló de “una suma de factores: muchos son comunes a todos los sectores, como es una diferencia del valor de cambio acorde a la evolución de los costos internos, que han ido subiendo tanto en mano de obra como en insumos, como los costos de comercialización”.

Sobre estos últimos, indicó que, el hecho de tener que salir por puertos lejanos de la zona de producción, como el de Buenos Aires o los de Chile, según el destino de la carga, incide en algunos casos en fletes internacionales y, en otros, en gastos de puerto.

Mientras tanto, “Chile sale prácticamente sin flete hasta un puerto que es barato, y sin retenciones y llega a destino sin tener que pagar arancel para ingresar, favorecido por su política de libre comercio”.

El presidente de la Cafim señaló que todavía siguen reclamando que “se nos subvencionen, en parte, los fletes internos”. Recordó que hubo una compensación, por un monto de aproximadamente $ 2.400.000, que en su momento fue girada por la Nación a la Provincia, pero “eso nunca llegó al sector”.

“Fue en el año 2011-2012 -continuó-; en ese entonces el ministro de Agricultura Domínguez nos dio una compensación de 2 dólares por caja de durazno, con la condición de que la industria pagara un poco más por la fruta”.

Explicó que “se exportó a México con esa premisa y luego hubo varios reclamos del sector industrial, pero hasta hoy no lo hemos recibido”.

Reveló que “en algún momento un ministro provincial nos dijo: ‘Están los cheques hechos, déjennos que pase el aguinaldo de los empleados públicos y los pagamos’, pero por desgracia nunca se aclaró al aguinaldo de qué año se refería, porque a la fecha no lo hemos recibido y ese ministro ya no está en funciones”.

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