La noche del jueves en la previa del Festival Rivadavia le canta al País estuvo dedicada al rock. Y en ese marco, la fiesta estaba garantizada con la presentación de Las Pelotas, quienes después de tres meses regresaron a Mendoza con toda su maquinaria.
Minutos antes de la medianoche los acordes de “Oruga” se sentían desde el escenario del Complejo Deportivo Municipal. Poco a poco el público disperso por todo el recinto se acercaba hacia la multitud, dispuesta a disfrutar de esa potencia que los caracteriza.
Con un marco ideal, el clan liderado por Germán Daffunchio venía con un plan claro: hacer un repaso por “5x5” su última producción en vivo, con la que celebran sus 25 años de existencia.
“Ya no estás”, “Escaleras” y “Qué podés dar” fueron calentando la cita pelotera en donde más de nueve mil personas, en su mayoría jóvenes, acompañaron con entusiasmo el recital.
Simpático, enérgico y con dejos de ironía, el líder saludó a la platea varias veces y agradeció poder participar del encuentro. “Este tema está dedicado a todos los desaparecidos”, afirmó el cantante y sonó “Desaparecidos”.
“Como se curan las heridas”, “Cerca de las nubes” y “Personalmente” siguieron con el agite; junto con un show de luces y sonido impecable, digno de una de las bandas más importantes del rock nacional.
"Si hay un tema para tocar en Mendoza es este", sentenció el frontman y "Uva" arengó el clima de celebración.
Entrada la hora y media de recital llegó el bis, y con él un puñado de clásicos. "Para el querido Bochita que está en el cielo", lanzó al aire
Daffunchio y con esa dedicatoria a Alejandro Sokol interpretaron “El cazador”, canción de su tercer álbum “Amor seco”.
El siempre esperado “Capitán América” despertó el coro colectivo y con él las ganas de seguir tocando.
“Shine” y “El ojo blindado” de Sumo culminaron con un recital sin fractura.
Más de 26 temas y casi dos horas de show fueron suficientes para reafirmar esa fraternidad de Las Pelotas con el público local. Si eso no fue rock, el rock donde está.