18 de mayo de 2017 - 00:00

El rey de Holanda pilotea en secreto aviones de KLM

El esposo de Máxima Zorreguieta vuela 2 veces al mes un Fokker 70, pero pronto navegará un Boeing 737.

El rey Guillermo de Holanda lleva 21 años pilotando de incógnito vuelos de pasajeros de la aerolínea holandesa KLM, primero como príncipe heredero y desde 2013 como monarca del país.

El esposo de Máxima Zorreguieta  lo reveló ayer en una entrevista en el diario holandés De Telegraaf, en la que habló de su pasión por volar y relató que se pone a los mandos del avión de pasajeros Fokker 70 dos veces al mes desde hace más de dos décadas. 

Guillermo, de 50 años, explicó que los pasajeros no suelen darse cuenta de quién está pilotando su avión porque siempre viste el uniforme y la gorra de la compañía, pero admitió que algunos habían reconocido su voz en la megafonía durante el vuelo.

“Siempre puedo decir que doy la bienvenida a los pasajeros en nombre del capitán y la tripulación, así no tengo que dar mi nombre”, señaló.

En la entrevista, Guillermo explicó que también pilotea el Boeing 737 ya que la compañía sustituirá el Fokker 70 con esa aeronave y él quiere continuar con su pasión, que para él es "la mejor forma de relajarse".

“Tienes un avión, unos pasajeros y una tripulación y eres responsable de ellos. No te puedes llevar tus problemas contigo, tienes que desconectar de todo y concentrarte en algo diferente”, sostuvo.

Guillermo de Holanda, que llegó al trono en 2013 tras la abdicación de su madre, la reina Beatriz, es piloto militar en el 334 escuadrón de transporte del Ejército del Aire holandés y coronel de la Fuerza Aérea.

“Me encanta volar. Me parece simplemente fantástico”. Entre recepción y recepción, se pone al mando de un avión. Era su sueño desde pequeño, dice.

“He estado volando el Fokker 70, pero ahora lo dejo para operar el Boeing 737. El vuelo es un hobby en el que debería concentrarme”, añadió.

Ha necesitado 150 horas de vuelo por año para recibir su certificado oficial. Su majestad quiere ahora dar el salto a los vuelos internacionales de larga distancia, más allá de las ciudades europeas.

Aunque para sus prácticas elige siempre la “generosidad” de la holandesa KLM, el monarca no siempre utiliza esta compañía para volar cuando se trata de trabajo o viajes familiares.

El coste influye la decisión, que sus vuelos los pagan todos los holandeses. El pasado noviembre, Guillermo y la reina Máxima optaron por la aerolínea de Emiratos porque, en palabras del rey, era “más barata y rápida” que KLM. Esas palabras no gustaron mucho a la unión de pilotos de la compañía porque consideraron que “hace daño” a la fama de la aviación europea.

Muchos holandeses se sorprenden cuando se dan cuenta de que el rey estaba sentado en la cabina. Antes del 11 de septiembre, la puerta de la cabina estaba siempre abierta y la gente iba a curiosear. “Ahora hay menos contacto con los pasajeros. Pero sí, algunas personas reconocerán mi voz en la transmisión durante el vuelo”, aplaudió.

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