30 de octubre de 2014 - 00:00

El regreso de un clásico del terror

En versión remasterizada y en HD regresa a las multisalas sólo por dos días, hoy y mañana, la cinta de culto que John Carpenter realizó en 1978 y que sentó las bases del género de terror contemporáneo.

Cuando el paciente psicópata llamado Michael Myers se fugó del hospital para enfermos mentales donde había estado encerrado por 15 años y volvió a su pueblo de Haddonfield, en Illinois, para seguir matando, el cine de terror cambió para siempre.

Era octubre de 1978 y si bien parte de la estructura de la película “Halloween” ya venía ajustándose en otros films anteriores, John Carpenter consolidó una matriz destinada a serializarse. Este es, quizá, el legado más importante del film, tanto como su éxito: costó 300 mil dólares y recaudó sólo en Estados Unidos 47 millones de verdes.

Un año antes, el director, por entonces de 30 años, promocionaba en Milán su película “Asalto al precinto 13”, una obra con la que rendía homenaje a su admirado Howard Hawks y al western “Río bravo”.

Allí concibió Carpenter el guión sobre un asesino serial que escribió junto a su pareja de entonces, Debra Hill, con el título de “The Babysitter Murders”. Pero a uno de los productores se le ocurrió situar la historia durante la noche de Halloween y esa idea mejoró sustancialmente una historia que llevó 21 vertiginosos días de rodaje en una zona residencial de Pasadena, en California.

Para protagonizar a Laurie Strode, la hermana de Michael Myers, se contrató a la entonces desconocida Jamie Lee Curtis, hija de Tony Curtis y Janet Leigh, a quien Carpenter eligió a modo de tributo a Hitchcock, ya que Leigh protagonizó “Psicosis”, la película de 1960 que impulsó la figura del psicópata.

Cabe destacar que el veterano actor Donald Pleasence cobró 20 mil dólares por 5 días de trabajo. Él interpretó el papel del Dr. Sam Loomis, el psiquiatra que trata a Myers y, como otro guiño para cinéfilos, tiene el mismo nombre que el amante secreto de Janet Leigh en “Psicosis”.

La presencia o ausencia de Michael en la pantalla es el verdadero protagonista del largometraje y el sello que caracterizó aquella atmósfera inquietante y enrarecida que atraviesa la cinta. Además, consolidó el estereotipo de "la reina del grito", la típica damicela en apuros que termina sobreviviendo a la carnicería.

Pero ¿qué sería de un asesino serial sin su máscara? Para la de Michael Myers, el departamento de utilería utilizó una de dos dólares de una tienda de disfraces, la misma del capital Kirk de "Viaje a las estrellas" pero pintada con un spray blanco y con los ojos deformados. 
Sin duda la década del 70 fue la gran época del género de terror, que se volvió mucho más cruel y descarnado a partir de la guerra de Vietnam y más cercano a los temores reales.

“Halloween” puso de moda el subgénero llamado “slasher” -un puñado de adolescentes amenazados por un asesino- que había inaugurado cuatro años antes otro film de culto: “La masacre de Texas”, de Tobe Hooper.  Halloween se exhibirá en las multisalas únicamente hoy y mañana en horarios nocturnos y trasnoche (ver carteleras).

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