Arabia Saudita celebró ayer por primera vez elecciones abiertas a las mujeres, que participaron como candidatas y votantes, un paso tímido hacia la igualdad de sexos en este reino ultraconservador regido por una versión rigorista del Islam.
Arabia Saudita celebró ayer por primera vez elecciones abiertas a las mujeres, que participaron como candidatas y votantes, un paso tímido hacia la igualdad de sexos en este reino ultraconservador regido por una versión rigorista del Islam.
Era el único país en el mundo en negar el derecho de voto a sus ciudadanas. Tampoco pueden manejar y necesitan autorización de los hombres para viajar.