Leo García no entiende de barreras, y menos en el arte. Su popularidad llegó de la mano del pop, pero su pasión por la música lo hace estar atento a cada novedad que surja, a cada posibilidad de crecimiento.
Leo García no entiende de barreras, y menos en el arte. Su popularidad llegó de la mano del pop, pero su pasión por la música lo hace estar atento a cada novedad que surja, a cada posibilidad de crecimiento.
El año pasado fue uno de los invitados del disco “Miau”, de Miss Bolivia, en el que interpreta “Tomate el palo”, tema que se convirtió en el hit de la temporada. Y ese aire festivo y fresco de la cumbia y el pop es el mismo que comparte con la chamana del rap, que por estos días inunda de energía distintos escenarios del país.
Ambos vuelven esta noche a Mendoza como uno de los platos fuertes del ciclo Veraneo en Le Parc. “Voy a cantar mis canciones de siempre. Se complementa muy bien su show con el mío, porque está acentuado en las canciones más conocidas; es muy potenciado. Saqué conclusiones de que mi mejor show es cuando canto temas que todos conocen. Así es que es muy energético; toco la guitarra, canto con pistas, con máquinas. Ya hicimos el mismo formato en Mar del Plata y fue alucinante. Pero veo en el público eso que esperan. El gran ejercicio de ser un artista popular o pop, y más que nada un entretenedor, es deducir o intuir lo que el público quiere”, cuenta el cantautor y productor sobre su recital.
Ambos conforman una dupla distinta en la escena, donde confluye un mestizaje de sonidos. Aunque no es la primera vez que García se une a un colega en su creación. Su amistad con Gustavo Cerati, sus propios trabajos con el aporte de grandes del rock nacional, lo llevan a ser uno de los artistas más movedizos y desprejuiciados de la música argentina.
-De esta unión con Miss Bolivia, ¿sentís que el potencial artístico o estilo de ambos se complementan por esa fuerza entretenimiento?
-Creo que tenemos mucho que ver con la cumbia. Ella canta cumbia, yo canto canciones de Gilda. Yo no me siento ajeno a nadie, porque puedo tocar con Miss Bolivia como con Ricardo Mollo. O puedo cantar con Axel. No me siento ajeno a ningún estilo y es lo que me representa a mí. Los que me conocen saben que soy un aliado en contra de los prejuicios.
La gente que me elige creo que de algún modo dentro de ellos están hartos de los prejuicios. No es la gran popularidad, pero creo que es hacia lo mejor que podemos ir, dejar de dividirnos. Represento desde la música pop la unión, entre la música electrónica, el folk, la cumbia, el rock, el tango. De hecho estoy grabando un disco con Litto Nebbia que tiene tango.
-¿Cómo es eso de interpretar un tango?
-Me siento natural porque siempre canto. Yo comencé cantando folclore. Desde niño lo más fácil que tenía era el folclore, porque iba a las peñas. Y después con la adolescencia me gusto el rock de Soda Stereo, Virus. Pero me fui formando de ese modo.
-¿Seguís a los nuevos artistas que están dando sus primeros pasos?
-Yo pongo toda la fe en los artistas nuevos. Pero también entiendo que lo que se conoce no es lo que más me gusta. Hay muchas bandas como Indio que laburan muchísimo para estar en la radio y hacerse conocer, pero sí están armando una trayectoria. Después yo escucha banda nuevas que ni siquiera tienen disco, y se pueden ver en Youtube.
Por ejemplo, a la banda que se llama Muy lejos les hice el video, y tiene más de cuarenta mil visitas. Están avanzando mucho sin tener un disco, y creo que es la clave hoy en día.
El consejo que le puedo dar es que no hagan un disco, primero hagan canciones, aprendan a difundirlas por la red y después una vez que tienen un número se ponen a producir. Hoy uno puede llegar al medio de prensa, sin el lobby de una compañía en el medio.
Sí espero un recambio, y creo que todo este tiempo ha sido más que nada el enfoque hacia el exitismo y el éxito, y el gran público joven dejó de acentuar el sentimiento hacia la admiración, que es muy importante. Se perdió el sentido de la admiración. Yo no lo estoy viendo en el movimiento popular argentino. Pero sí esta pasando en el terreno under, y puede haber una clara opción de un recambio.
-Hay cierta crisis de creatividad en la música en general...
-Tenemos música exitosa, y por otro lado buena música que es la opcional. Esa que uno elige, y la otra te llega a través de la radio o una publicidad. No está en el nombre, porque en fondo somos todos artistas y soñamos por lograr algo exitoso.
Lo mío ocurrió en el momento y me siento absolutamente maduro, pero a veces me siento más feliz ayudando a un artista nuevo, que insistir en pegar otro hit. Me relaje, pero no dejo de ser un fan de la música y observador del producto musical.
Un homenaje en el que triunfó la música
Su amistad con Gustavo Cerati lo llevó a formar parte de la última gira de Soda Stereo y compartir distintos proyectos con el músico fallecido el 4 de setiembre de 2014.
Y el 28 de enero pasado se realizó en el espacio Le Parc el homenaje a Cerati “Me quedo aquí”, del cual fue uno de los artistas invitados.
-Fuiste parte del homenaje a Cerati. ¿Qué impresión te llevaste de esa noche?
-Hermoso, casi como una cosa milagrosa lo viví. Parecía que la presencia de Gustavo estaba ahí. Realmente hicieron un trabajo maravilloso los músicos, la producción.
Y creo que Cerati es el único artista sin estar vivo que puede lograr esa unión tan grande entre músicos y la gente. Yo había vivido algo similar en Chile, pero realmente admiro y agradezco profundamente a todos por organizar ese show, porque en Buenos Aires no se hizo algo así.
La producción fue bestial, cuando me subí arriba del escenario me sentí poderoso, porque sonaba tan bien. Estaba la hermana de Gustavo al lado del escenario y antes de subir me dio un abrazo y me dijo: “Te quiero con felicidad y alegría cantando”. Se logro celebrar la música de Gustavo más que vivirla con la tristeza de su ausencia. Y hacer un evento así donde triunfa la música y su obra es algo inolvidable.
Ficha
Ciclo Veraneo
Leo García y Miss Bolivia + The Dubbstyle
Día y hora: hoy, a las 21.30.
Lugar: hall central Espacio Julio Le Parc (Mitre y Godoy Cruz, Guaymallén).
Entrada: $20; $10 (menores de 10 años). En boletería.