Los meteorólogos advirtieron que Patricia tenía el potencial de provocar daños ``catastróficos'', aunque las autoridades mexicanas reportaban la noche del viernes sólo algunas inundaciones y deslaves sin un registro de víctimas hasta ahora.
Los meteorólogos advirtieron que Patricia tenía el potencial de provocar daños ``catastróficos'', aunque las autoridades mexicanas reportaban la noche del viernes sólo algunas inundaciones y deslaves sin un registro de víctimas hasta ahora.
Las imágenes de televisión de algunas zonas de la costa del Pacífico mexicano mostraron árboles y postes derribados, así como calles inundadas.
El vórtice de Patricia tocó tierra en una zona relativamente poco poblada de la costa del estado occidental de Jalisco, cerca de la comunidad de Cuixmala.
La población más cercana al lugar al que llegó el huracán es la ciudad portuaria de Manzanillo, donde la televisión local mostró fuertes vientos que sacudían los árboles.
El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos señaló que la tormenta se había debilitado, aunque se mantenía en categoría cinco. Patricia llegó a presentar vientos de hasta 325 kilómetros por hora (200 millas por hora) y después de entrar a tierra bajó a 270 kilómetros (165 millas).
Patricia avanzaba tierra adentro sobre una región montañosa donde se encuentran algunas pequeñas comunidades con riesgos de inundaciones y deslaves, pero también problemas de comunicación.
Se espera que la tormenta se debilite rápidamente al pasar por las montañas, pero las autoridades advirtieron que el peligro no ha terminado.
``Patricia ya en tierras mexicanas sigue avanzando y sigue siendo extremadamente peligroso'', señaló el coordinador nacional de Protección Civil, Luis Felipe Puente, en su cuenta de Twitter. ``Mantente informado y sigue recomendaciones''.
Miles de personas, tanto mexicanos como turistas extranjeros, se resguardaron en cientos de refugios habilitados por el gobierno.
De ser una tormenta tropical, Patricia pasó el jueves rápidamente a convertirse en un huracán. En un rango de 30 horas se convirtió en una tormenta categoría 5 que rompió el récord del mayor registrado en el continente americano, con una presión central de 880 milibares y vientos sostenidos de 325 kilómetros por hora (200 millas por hora), aunque las autoridades mexicanas aseguraron que alcanzó los 400 kilómetros por hora.
La fuerza de Patricia era comparable a la del tifón Haiyan, que hace dos años dejó más de 7.300 muertos o desaparecidos en Filipinas, según la Organización Mundial Meteorológica de Naciones Unidas.