Florida esquivó ayer un golpe catastrófico del huracán Matthew en su zona más poblada, pero el meteoro amenaza a algunas de las ciudades más históricas y pintorescas del sur con devastadoras inundaciones y vientos conforme avanza a lo largo de la costa.
Entre las ciudades amenazadas se encuentran St. Augustine, Florida; Savannah, Georgia; y Charleston, South Carolina.
“Hay casas que nunca volverán a ser las mismas o ni siquiera estarán en su lugar”, lamentó la alcaldesa de St. Augustine, Nancy Shaver, mientras las aguas inundaban las calles con fuertes corrientes en una ciudad de 451 años de existencia fue fundada por los españoles.
Matthew -el huracán más poderoso que amenaza la costa Atlántica en más de una década- causó alarma mientras se acercaba a Estados Unidos, luego de dejar más de 800 personas muertas en Haití.
Al final, golpeó de refilón la costa atlántica de Florida ayer en la mañana inundando calles, derribando árboles sobre las casas y provocando fallas en el servicio eléctrico que afectaron a más de un millón de personas.
Se reportó una muerte en territorio estadounidense, luego de que un árbol cayera sobre la casa de una mujer en el área de Daytona.
“Parece que esquivamos una bala”, dijo el representante demócrata Patrick Murphy, cuyo distrito incluye el condado Martin, justo al norte de West Palm Beach.
Varias ciudades del noreste de Florida, incluyendo Jacksonville, aún estaban en riesgo, junto con comunidades costeras más al norte. Las autoridades advirtieron no solo que el huracán podría fácilmente virar hacia tierra, sino que también podría provocar inundaciones fatales al arrastrar consigo agua del mar.
En el área de Jacksonville, cerca de 500.000 personas recibieron órdenes para evacuar, además de casi otro medio millón de habitantes en las costas de Georgia.
“Si tienen la esperanza de que va a pasar lo suficientemente lejos de la costa y que ya no representa un problema, ese es un error muy, muy grave, que les podría costar la vida”, dijo el director del Centro Nacional de Huracanes, Rick Knabb.
St. Augustine, que es el asentamiento europeo de ocupación permanente más antiguo del país e incluye una fortaleza española del siglo XVII y muchas viviendas históricas que fueron convertidas en posadas, quedó empapado por la lluvia y el elevado oleaje, que de acuerdo a las autoridades alcanzó los 2,4 metros de altura.
“Es una situación devastadora muy grave”, dijo la alcaldesa de la ciudad de 14.000 habitantes.
El centro histórico de Charleston, que a menudo está repleto de turistas que hacen el viaje para observar las perfectamente bien conservadas viviendas del período antebellum, estuvo inquietantemente tranquilo ayer luego de que muchos comercios tapiaran sus ventanas en el exterior.