9 de julio de 2017 - 00:00

El G-20 aisló a Trump y reafirmó acuerdo contra el cambio climático

Los líderes de los países industriales y emergentes se comprometieron a luchar contra el proteccionismo comercial y a mantener los mercados abiertos. Convalidaron lo acordado en París sobre el calentamiento global.

Las potencias mundiales reafirmaron su apoyo a los esfuerzos para combatir el calentamiento global, con lo que se alinearon contra el presidente estadounidense Donald Trump en materia de cambio climático.

Las deliberaciones fueron contestadas  por  miles de manifestantes antiglobalización, que realizaron numerosas protestas con cortes de calles, incendio de automóviles y manteniendo refriegas constantes con la policía, que derivaron en numerosas detenciones.

La declaración final de la cumbre del Grupo de los 20 en esta ciudad alemana, destacó que los demás países y la Unión Europea apoyaron el acuerdo climático de París rechazado por la administración Trump. Dijeron que el acuerdo para reducir los gases de invernadero era “irreversible” y se comprometieron a aplicarlo rápidamente y sin excepciones.

Los demás países, tanto las potencias europeas como las economías emergentes y las productoras de combustibles “tomaron nota” de la posición estadounidense, a la que se dedicó un párrafo aparte que -como aclaró la canciller Angela Merkel, anfitriona del encuentro- se aplicaba solamente a Estados Unidos.

Dijo que la posición de Washington era “de lamentar”, pero que la cumbre había logrado “buenos resultados en algunas áreas”, como un trabajoso acuerdo sobre comercio internacional que sí incluye a Trump y Estados Unidos.

En cuanto al comercio, se mantuvo la condena del G-20 al proteccionismo, una declaración central de los esfuerzos del grupo para combatir la crisis financiera global y las secuelas de la Gran Recesión.

Sin embargo, se agregaron nuevos elementos: que el comercio debe ser “recíproco y mutuamente ventajoso” y que los países pueden recurrir a “instrumentos legítimos en defensa del comercio” si se aprovechan de ellos.

Esto refleja las inquietudes expresadas por Trump durante la cumbre del G20, la primera a la que asiste. Dijo que el comercio debe ser justo además de abierto y debe beneficiar a empresas y trabajadores estadounidenses. Ha apuntado a las relaciones comerciales con países que tienen grandes superávits con Estados Unidos, o sea que venden más a los consumidores estadounidenses que lo que compran a las empresas del país.

Sin embargo, funcionarios de la Unión Europea señalaron que el lenguaje de la declaración no se aparta del sistema global vigente, que permite a los países tomar medidas defensivas dentro de la Organización Mundial de Comercio. Estos incluyen aranceles a la importación para compensar prácticas desleales como subsidios oficiales o precios por debajo del costo.

En materia climática, los funcionarios elaboraron una declaración aclaratoria en tres secciones que todos pudieron firmar. La primera es el compromiso de combatir el cambio climático en general; la segunda es el párrafo especial que reconoce que Estados Unidos no apoya el acuerdo de París; en la tercera, los 19 países restantes ratifican su apoyo al acuerdo.

Riesgos de no cumplimiento

Los resultados de la cumbre no son decisivos, sea en comercio o en clima. El compromiso de no protección ha sido violado con frecuencia mediante recursos difíciles de detectar como exenciones impositivas en lugar de los impuestos sobre la importación.

Por otra parte, la falta de acuerdo sobre clima no impide a los países avanzar en las metas de París e incluso superarlas. Además, los estados y las empresas de Estados Unidos pueden tratar de reducir las emisiones por su cuenta.

Ivanka, por su padre junto a los líderes

La hija del presidente de EEUU se sentó junto a los líderes de las potencias en dos ocasiones, aunque no llegó a intervenir. El presidente estadounidense , Donald Trump,  se hizo sustituir por su hija Ivanka en la mesa de negociaciones del G-20 mientras él atendía otros asuntos, según confirmaron al periodismo testigos presenciales. Medios alemanes habían informado con anterioridad que Ivanka había ocupado en dos ocasiones el puesto de su padre, aunque no tomó en ningún momento la palabra.

La imagen de la hija del presidente sentada juntos a líderes del G-20 causó cierto revuelo, aunque tanto ella como su esposo, Jared Kushner, formaron parte de la delegación estadounidense en la cumbre  y ella tiene una función oficial en la administración Trump, que así también eludió críticas.

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