El ejército egipcio mató ayer al líder de Ansar Beit al Maqdis, el grupo yihadista más importante de Egipto, en el último día de campaña electoral, durante la cual el gran favorito Abdel Fatah al Sisi reiteró su prioridad de “luchar contra los terroristas”.
Varios responsables de alto nivel confirmaron la muerte de Shadi el Menei, considerado el líder de este grupo yihadista inspirado en Al Qaeda, que ha reivindicado una serie de ataques contra las fuerzas de seguridad desde el derrocamiento en julio del presidente islamista Mohamed Mursi. Según varias fuentes, las fuerzas de seguridad abrieron fuego contra el coche de Menei en el centro del Sinaí, cuando se disponía a lanzar junto a tres activistas más un ataque contra un gasoducto.