Estados Unidos anunció ayer su intención de desplegar un sistema antimisiles en Corea del Sur “lo antes posible” como parte de su respuesta a la “amenaza” por parte de Corea del Norte tras el lanzamiento ayer de un cohete de largo alcance.
Estados Unidos anunció ayer su intención de desplegar un sistema antimisiles en Corea del Sur “lo antes posible” como parte de su respuesta a la “amenaza” por parte de Corea del Norte tras el lanzamiento ayer de un cohete de largo alcance.
El portavoz del Pentágono, Peter Cook, subrayó en rueda de prensa que su país y Corea del Sur habían iniciado las negociaciones para explorar “la viabilidad de desplegar y operar un sistema antimisiles lo antes posible” en territorio surcoreano.
“Estamos comenzando las consultas ahora con los surcoreanos y esperamos que esto avance de manera rápida”, subrayó el portavoz, según informa la agencia de noticias EFE.
En concreto, se trataría de una terminal de defensa aérea de gran altitud, conocido con las siglas THAAD, de última generación.
“De ser instalado, estaría enfocado exclusivamente en Corea del Norte y contribuiría a una defensa de misiles de diferentes niveles que reforzaría las existentes actualmente”, agregó Cook.
La referencia es por las preocupaciones expresadas por China a la posibilidad de tener un sistema de estas características tan cerca de sus fronteras.
El lanzamiento por parte de Pyongyang este fin de semana de un cohete de largo alcance para poner en órbita un satélite es considerado por la comunidad internacional como una prueba balística encubierta, y Washington lo tildó de "otra acción desestabilizadora y provocadora".
En 2013, Washington había instalado una batería de THAAD en Guam, una isla estadounidense en el Pacífico, con el objetivo de contener las provocaciones norcoreanas en la región.
Por su parte, en una entrevista con la cadena CBS emitida ayer, el presidente de EEUU, Barack Obama, dijo que no le sorprendió el lanzamiento del cohete, dado que forma parte de “un patrón de comportamiento” ya observado antes en el régimen norcoreano.
“Hemos estado preocupados por el comportamiento de Corea del Norte desde hace un tiempo”, sostuvo Obama al calificar de “autoritario y provocador” al régimen norcoreano. Un gobierno del que no dudó en afirmar también que “ha violado en repetidas ocasiones resoluciones de la ONU, y probado y producido armas nucleares”.
EEUU y China, enfrentados
Estados Unidos y China están divididos ante las amenazas de Corea del Norte, como ha quedado de manifiesto con el anuncio norteamericano de un proyecto de escudo antimisiles en la región, lo que Pekín rechaza.
Según Paul Carrol, analista del centro Ploughshares Fund, la apertura de las conversaciones entre EEUU y Surcorea “es un mensaje para China: si no quiere hacer frente a Corea del Norte, lo haremos a nuestra manera”.
“Y está claro que existe un peligro. Si China y Estados Unidos no logran acordar un enfoque común para con Corea del Norte, no habrá ningún avance y la situación empeorará”, añade.
Además del cohete del domingo, Pyongyang efectuó el 6 de enero su cuarto ensayo nuclear, lo que genera mucha preocupación en Corea del Sur y Japón, dos aliados de Estados Unidos.
Washington y Seúl no dejan de presionar a Pekín, principal valedor de Pyongyang, para que adopte una actitud más firme.
Pero China teme un derrumbe del régimen de Kim Jong-un, y ya mostró sus reticencias a la imposición de sanciones internacionales que consideraba demasiado severas.
La reacción de China no se hizo esperar. Si bien lamentó el lanzamiento del cohete, Pekín dijo estar “profundamente preocupado” por el proyecto de escudo antimisiles en Corea del Sur.