13 de junio de 2014 - 00:00

EEUU amenaza bombardear en Irak

Ante el avance de los insurgentes sunitas hacia Bagdad, Obama no descarta atacarlos con drones. Irán, de mayoría chiíta, también podría actuar “contra la violencia y el terrorismo sunita”. Rusia destacó el “fracaso” de la anterior intervención de EEUU con

Estados Unidos explora “todas las opciones” para ayudar a Irak a frenar el avance de los insurgentes yihadistas sunitas, que ayer tomaron otra ciudad situada a apenas 90 km de Bagdad.

Las fuerzas kurdas iraquíes, por su parte, tomaron el control de la ciudad petrolera de Kirkuk, a 240 km al norte de Bagdad, para intentar evitar un posible asalto de los yihadistas, según responsables kurdos.

Un fotógrafo murió en enfrentamientos entre las fuerzas kurdas y los yihadistas al oeste de Kirkuk.

El ministro de Exteriores iraquí, Hosyhar Zebari, admitió que las fuerzas de seguridad, entrenadas por Estados Unidos antes de retirar sus tropas a finales de 2011, se “desmoronaron” en Mosul, tomada el martes por los yihadistas, pero aseguró que el ejército ahora se había reorganizado y lograba repeler los ataques.

“Irak necesitará más ayuda de Estados Unidos y de la comunidad internacional”, señaló ayer el presidente estadounidense, Barack Obama. “Nuestro equipo de seguridad nacional estudia todas las opciones. No descarto nada”, agregó.

Antes de las declaraciones de Obama, un responsables estadounidense indicó que EEUU se planteaba varias opciones, entre ellas un ataque aéreo con drones, pero descartaba enviar tropas para un ataque terrestre.

Rusia, por su parte, estimó que el avance de los rebeldes islamistas en Irak amenaza al país e ilustra el fracaso “total” de la intervención militar estadounidense y británica para derrocar a Sadam Husein en 2003.

Ante esta gran ofensiva de los insurgentes, que desde el martes tomaron Mosul, la segunda ciudad más importante del país, su provincia Nínive, y las regiones vecinas de Kirkuk y Saladino, el Consejo de Seguridad de la ONU se reunió en Nueva York.

El Parlamento iraquí tenía previsto reunirse ayer a pedido del gobierno dirigido por el chiíta Nuri al Maliki para decretar del Estado de emergencia. Pero la reunión se anuló por falta de quórum.

El ejército iraquí lanzó ayer ataques aéreos contra los insurgentes en Tikrit, capital de Saladino, que cayó en manos de la rebelión el miércoles, según testigos en el lugar.

Uno de los dirigentes del Estado Islámico en Irak y Levante (EIIL), Abu Mohamed al Adnani, llamó a los insurgentes a “entrar en Bagdad” y criticó a Maliki por “incompetente”, según una grabación del miércoles difundida por la red estadounidense de vigilancia de las páginas islamistas SITE.

Tras difundirse esta grabación, el presidente de Irán, Hasan Rohani, dijo que su país, de mayoría chiíta igual que su vecino, “luchará contra la violencia y el terrorismo” de los rebeldes sunitas, aunque no dio detalles sobre esta posible intervención.

Ayer, los yihadistas se encontraban a menos de 50 km de Bagdad después de haber tomado por la noche la ciudad de Dhuluiya, según un policía y varios civiles. En la ciudad, situada a 90 km al norte de la capital, se podía ver a hombres armados en las calles, según un vecino. Los insurgentes tomaron también dos sectores de la provincia de Diyala, al noreste de Bagdad, tras la retirada de las fuerzas de seguridad.

Rehenes turcos en Mosul

Ante la desbandada del ejército, el presidente Maliki pidió el miércoles a “todas las tribus” que colaboraran con las fuerzas de seguridad para “formar unidades de voluntarios” y combatir contra los insurgentes.

Además de territorios del norte, los combatientes del EIIL, considerado por EEUU como uno de los grupos “más peligrosos del mundo”, controlan desde enero varias regiones de la provincia occidental Al Anbar, entre ellas la ciudad de Faluya.

En Mosul, los yihadistas retienen todavía a unos 50 ciudadanos turcos que secuestró en el consulado y el gobierno de Ankara amenaza al grupo con “severas represalias” si les ocurre cualquier cosa. Alrededor de medio millón de habitantes de Mosul han huido de sus casas temiendo por sus vidas y por la escasez en la ciudad.

En Kirkuk es la primera vez que las fuerzas kurdas controlan totalmente la ciudad, donde normalmente se encuentra una fuerza de policía conjunta formada por  árabes, kurdos y turcomanos.

Un comandante de los peshmergas, las fuerzas de seguridad del Kurdistán autónomo iraquí, aseguró que las fuerzas kurdas “no permitirán que entre un solo miembro del EIIL”.


El EIIL tiene el apoyo de tribus antigubernamentales y de un sector de la minoría sunita, que se siente marginada por el poder chiíta.
Riad Kahwaji, director del Instituto para el Análisis Militar en el Oriente próximo y el Golfo (Enigma, según sus siglas en inglés), estima en entre 10.000 y 15.000 el número de yihadistas en el norte de Irak.

"Vivimos en un estado de shock que no sentíamos desde 2003"

Bagdad. Bagdad vivía ayer con el corazón en la mano, sus calles casi desiertas y muchos comercios cerrados. La angustia reina ante la posibilidad creciente de que los insurgentes lleguen a la capital iraquí. “Bagdad está desierta, por segundo día consecutivo, la gente no sale, tiene miedo” explica Zeid, un periodista de 33 años. “Los rebeldes armados están a 90 km. Están a las puertas de Bagdad, pueden llegar en cualquier momento”, advierte Zeid.

Los iraquíes viven en la angustia desde que la segunda ciudad del país, Mosul, toda la provincia de Nínive y regiones enteras de Kirkuk y Saladino cayeron en manos de los rebeldes del Estado islámico en Irak y el Levante.

Sentado con un amigo en un restaurante prácticamente vacío, en pleno centro de Bagdad, Zeid está angustiado. “No entendemos qué está pasando. ¿Dónde está el ejército en el que se gastaron miles de millones? ¿Cómo abandonan sus cañones en manos de los rebeldes?” “Tengo miedo por mí y por mi familia. Si tuviera a dónde ir, ya me habría ido”, añade el periodista. Como la mayor parte de los bagdadíes, teme que el asalto sea inminente.

En una grabación divulgada el miércoles, un dirigente del EIIL pidió a sus combatientes que “caigan sobre Bagdad”.

Los temores de los habitantes de Bagdad son fundados porque según Zeid “quitaron puntos de control y se oyeron detonaciones durante la noche”.

“Vivimos en estado de shock y con miedo, un miedo que no habíamos conocido desde 2003” fecha de la invasión estadounidense de Irak que condujo a la caída del régimen de Sadam Husein.

Sin embargo, atentados particularmente sangrientos han ido sacudiendo regularmente a las principales ciudades iraquíes en las últimas semanas.

En la calle comercial de Karrada, una arteria del centro de la capital normalmente muy animada, llena de pequeños restaurantes y cafés siempre abiertos, estaba desierta. “La clientela ha bajado” dice resignadamente Salam, un empresario gastronómico de 30 años. “La actividad en todos los sectores bajó en los últimos dos días”.

Abú Alaa, un vidriero de 54 años, es más explícito: “Todo el mundo está desorientado. La población se siente desamparada, sin protección”.

ONU: apoyo pero sin discutir intervención

Nueva York. El Consejo de Seguridad de la ONU dio ayer su “apoyo unánime” a Irak en su lucha contra el islamismo radical, aunque no discutió una hipotética intervención en el país para frenar el avance hacia Bagdad de un grupo extremista que esta semana tomó dos importantes ciudades iraquíes.

El presidente de turno del organismo, el ruso Vitaly Churkin, dijo que los embajadores de los 15 miembros debatieron en una reunión de emergencia la grave crisis en Irak, donde los militantes del sunita Estados Islámico de Irak y el Levante (EIIL) ya combaten a unos 50 kilómetros de Bagdad.

“Los miembros del Consejo de Seguridad están unidos en su actitud hacia la situación en Irak” y mostraron “su apoyo unánime al gobierno y al pueblo de Irak en su lucha contra el terrorismo”, destacó Churkin.

El embajador ruso aprovechó para señalar que esta reemergencia de los extremistas ligados a Al Qaeda demuestra “claramente que la guerra contra el terrorismo no ha terminado”.

El EIIL busca establecer un califato islámico ultracoonservador en partes de Irak y de Siria, donde controla ya una provincia entera y es uno de los principales grupos que desde 2011 luchan por derrocar al gobierno del presidente Al Assad.

La ofensiva del EIIL coincide con una virtual parálisis política, ya que el presidente Al Maliki aún no logra formar gobierno tras las elecciones del 30 de abril.

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