29 de marzo de 2026 - 00:00

Empecinada confrontación en la Causa Cuadernos

Esta primera participación de la ex jefa del Estado no fue utilizada por ella para ejercer legítima defensa, sino para volver a colocarse en posición de víctima de una supuesta embestida política, judicial y mediática en su contra. Algo falso de toda falsedad.

Ante el Tribunal Oral Federal 7, que la juzga en otra causa de corrupción, Cristian Fernández de Kirchner reiteró acusaciones y omitió argumentaciones de defensa.

La ex presidenta llegó a esta comparecencia para ser indagada por la causa denominada de los Cuadernos de las coimas, en la que es la principal involucrada, acusada por asociación ilícita y cohecho. Se somete a un juicio que podría concluir otorgándole una pena de cárcel mucho mayor a la que ahora cumple por su condena en la causa de vialidad.

Junto a ella hay, entre ex funcionarios y empresarios supuestamente cómplices, 125 personas implicadas que también son objeto de investigación y pasibles de fuertes condenas. No obstante, más de 30 de dichos imputados serán colaboradores en condición de arrepentidos. La de los Cuadernos es considerada por la justicia como “la mayor estructura de corrupción de los últimos 20 años” en el país.

Como señalamos, esta primera participación de la ex jefa del Estado no fue utilizada por ella para ejercer legítima defensa, sino para volver a colocarse en posición de víctima de una supuesta embestida política, judicial y mediática en su contra. Fue así como acusó al presidente Milei de su supuesta intención de que permanezca presa por mucho tiempo (seguramente en base a la agitada verba del presidente en el reciente inicio de sesiones). También puso dudas sobre la labor del fiscal Stornelli, al que acusó de extorsionar a empresarios vinculados al caso para que apunten contra ella, y a la supuesta corrupción estructural de quienes la están juzgando.

Durante la tramitación del caso hubo distintos planteos de las defensas, en especial de empresarios involucrados, que llegaron hasta la Corte Suprema de la Nación, que se vio obligada a determinar distintas pautas para que la cámara penal actuante pudiera seguir con su función sin interferencias o demoras.

Es que las evidencias de corrupción son muchas y contundentes, según los ocho cuadernos incorporados al caso y escritos por el ex chofer Oscar Centeno, convertido en el primer imputado colaborador del expediente, en los que quedó impresa la táctica utilizada desde el ex Ministerio de Planificación Federal para la tarea recaudatoria.

En el poder, el kirchnerismo frecuentemente buscó desviar u obstaculizar éste y otros juicios que afectaron a sus principales referentes, ya sea declinando la función de litigante que asume el Estado como sumando planteos que, como el ya señalado de algunos empresarios, no hacen otra cosa que retrasar los tiempos.

Habría que observar con qué argumentos intentará sostener la defensa de la ex presidenta Fernández de Kirchner esa suerte de contraofensiva con la que se pretende tapar pruebas muy sólidas que aseguraron en su tiempo la trama de corrupción que condujo al juicio en desarrollo.

LAS MAS LEIDAS