15 de agosto de 2026 - 00:00

Daño ambiental en Pampa del Leoncito

Los daños que provocan personas en zonas protegidas ambientalmente son un grave problema a resolver. El caso de la Pampa del Leoncito es un ejemplo de lo que no debe hacerse, aunque se supone que el infractor que ingresó con su camioneta a un terreno frágil y protegido, lo hizo por impericia e irresponsabilidad y no para dañar el lugar.

El ingreso de una camioneta 4×4 a un sector protegido de la Pampa del Leoncito, en Calingasta (San Juan) provocó daños en el terreno y su recuperación podría tardar décadas.

Especialistas en el tema coincidieron en que las marcas de los neumáticos sobre el suelo permanecerán durante años, debido a la extrema fragilidad de estos ambientes áridos.

Creemos que el causante de este último estropicio, un médico sanjuanino que trabaja en el sistema asistencial mendocino, no actuó con malicia o decidida intención de causar daños en el ambiente, pero sí procedió con probada irresponsabilidad e ignorando la cartelería de la repartición que administra la zona que prohíbe la acción que llevó a cabo. Ahí está su falta y un probable delito ante la justicia penal.

Su proceder se debería al intento de una práctica de turismo de aventura, ignorando principios básicos referidos a la composición del terreno por el que circuló. No hay tiempo para volver atrás, el daño está causado y es muy grave porque esa planicie conforma un Monumento Natural y Sitio Protegido por sus valores ambientales e históricos a proteger.

El único deporte permitido en el área, que tiene una superficie de 12 km de longitud, es el carrovelismo (vehículos a vela con ruedas). Son ultralivianos que aplican una carga mínima sobre el suelo, a diferencia de una camioneta como la utilizada, que pesa dos toneladas, tracciona con fuerza y hunde sus neumáticos hasta 25 centímetros en la frágil superficie natural.

El infractor ya enfrenta una causa contravencional en el Juzgado de Paz de Calingasta, vinculada a daños a bienes del patrimonio cultural, y podría recibir además un proceso penal.

Actuó mal, cometiendo un acto insensato que tendrá su consabido reproche judicial.

Iván Funes Pinter, director de Áreas Protegidas de Mendoza, explicó que tanto la Pampa del Leoncito, como distintos sectores protegidos de nuestra provincia, presentan características propias de las zonas áridas, donde los procesos naturales de recuperación son extremadamente lentos.

Según explicó este funcionario, la baja actividad biológica propia de estos ambientes hace que una alteración del terreno pueda tardar mucho tiempo en revertirse.

Son lugares de muy lenta recuperación. En estos ecosistemas, un impacto que puede parecer menor a simple vista resulta muy difícil de revertir.

En Mendoza también ocurren situaciones similares que se producen en áreas protegidas de la provincia.

Pintadas, basura arrojada en sitios inapropiados, circulación fuera de los circuitos permitidos y, lo que es más grave, incendios intencionales de campos.

Asimismo, se registran daños ambientales por el uso de camionetas 4x4 en áreas de médanos que malogran la cobertura vegetal haciendo que los suelos fijos o estables se transformen en móviles con transporte de grandes cantidades de arena y destruyendo la flora nativa. La estabilización de esos médanos requiere varios años.

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