24 de octubre de 2026 - 00:00

Crece el aval a la minería, sin dejar de lado controles

Ha crecido mucho la cantidad de mendocinos que van adquiriendo una valoración positiva de la actividad minera con sus debidos controles. Lo cual es muy bueno porque la minería no puede dejar de ser vista como parte de la imprescindible diversificación económica que la provincia necesita, sin necesidad de dejar de apoyar a la industria vitivinícola tradicional y sus demás sectores productivos.

Resulta alentador para la proyección económica de nuestra provincia un dato surgido de una encuesta, de reciente difusión, con respecto al nivel de aceptación alcanzado por la minería en la población.

El trabajo aludido refleja que el 51% de los mendocinos tiene ya una imagen positiva de la actividad minera, lo que marca un cambio significativo en la opinión pública de Mendoza si se tiene en cuenta que dicha actividad extractiva debió someterse a fuertes críticas y resistencia social durante mucho tiempo. Hace sólo un año el 30% de los consultados se expresaba a favor de dicha industria. Por otro lado, en esta oportunidad el rechazo descendió al 32%, mientras que un 20% de los consultados no expresó una postura definida.

En un contexto complicado en materia laboral en el país, también sobresale el crecimiento de la expectativa de los mendocinos en cuanto a la generación de empleo por parte de la minería. Justamente, el sondeo efectuado pudo comprobar que un 40% de los consultados en este caso manifiesta temor o inquietud por su situación laboral y, a la par, la regularidad de sus ingresos.

Sin embargo, uno de los aspectos más impactantes de la encuesta se detiene en la conciencia ambiental que, en este caso a la par del respaldo a la actividad, mantiene la mayoría de los consultados. Existe confianza pública en lo referente a los estrictos controles y a la preservación del recurso hídrico, lo que resulta absolutamente coherente por parte de una población que sabe que el agua fue y será el motor del crecimiento económico en nuestra geografía desértica.

Como hemos señalado desde esta columna en oportunidades anteriores, la actividad minera no puede dejar de ser vista como parte de la necesaria diversificación económica que la provincia necesita sin necesidad de dejar de apoyar a la industria vitivinícola tradicional.

La minería presenta en el país una oportunidad estratégica. Y en nuestra región, especialmente a partir del cobre, su aprovechamiento debe contribuir a la motorización de una economía aletargada. Los avances obtenidos en la constitución de distritos mineros específicos y la presentación de informes de impacto ambiental permitieron potenciar el debate técnico y económico, que logró confrontar útilmente con las posturas políticas y sociales habitualmente resistentes.

El actual gobierno provincial, vale reiterarlo, se propuso contar con la minería como motor del progreso futuro de la provincia “respetando siempre el agua y el medio ambiente”, según palabras del gobernador Cornejo en un discurso ante la Asamblea Legislativa.

Y en base a la consolidación de una macroeconomía ordenada, equilibrada, como se vislumbra a nivel nacional, la actual política provincial considera que están dadas las condiciones para que la explotación de minerales sea exitosa y totalmente compatible con la vitivinicultura y otras tradicionales actividades agrarias.

LAS MAS LEIDAS