La minería gana terreno en la opinión pública de Mendoza. Según una encuesta de Poliarquía realizada en septiembre, el 51% de los consultados tiene una imagen positiva de la actividad, frente al 30% registrado en 2025. El relevamiento también detectó un mayor respaldo a su desarrollo y una expectativa sostenida de generación de puestos de trabajo.
El estudio, elaborado por la consultora que dirige Ernesto Cussianovich, muestra un cambio en la percepción social de una actividad que históricamente enfrentó resistencias en la provincia. Sin embargo, también identifica desafíos relacionados con la confianza pública, los controles ambientales y el uso del agua.
La consultora Poliarquía analizó qué opinión de la minería tienen los mendocinos.
Crece el respaldo a la actividad minera
El apoyo al desarrollo de la minería en Mendoza alcanzó el 49% en septiembre de 2026, mientras que el 32% manifestó estar en contra y el 20% no expresó una posición definida. Un año antes, el respaldo era del 54%, el rechazo llegaba al 33% y el 14% no tenía una postura definida.
En paralelo, aumentó el nivel de conocimiento declarado sobre el sector. Quienes afirmaron saber mucho o bastante sobre minería pasaron del 31% en 2025 al 39% en 2026.
La evolución también se observa en la percepción sobre el aporte económico de la actividad. El porcentaje de encuestados que considera que la minería contribuye al crecimiento de la provincia subió del 53% al 63% en un año. En cambio, las opiniones negativas descendieron del 32% al 27%.
Para la consultora, este cambio puede estar relacionado tanto con las expectativas de inversión y empleo como con las dificultades que atraviesan otros sectores de la economía mendocina.
El empleo, uno de los principales argumentos a favor
La generación de puestos de trabajo aparece entre los atributos más valorados de la actividad. El 65% de los encuestados considera que la minería genera empleo, una proporción prácticamente estable respecto del 64% registrado en 2025.
El dato adquiere relevancia en un contexto en el que el 40% de los mendocinos tiene una percepción negativa de la situación laboral y una proporción similar expresa temor a perder su empleo o sus ingresos.
El informe plantea que el desafío será convertir estas expectativas en oportunidades concretas y explicar cómo y cuándo podrían materializarse. También destaca el potencial para los proveedores locales, en una provincia con un entramado empresarial que podría participar de la cadena de valor minera.
Agua y ambiente, los desafíos para fortalecer la confianza
Las preocupaciones ambientales siguen presentes, aunque algunos indicadores muestran una evolución favorable. La mitad de los consultados considera que los controles provinciales sobre las empresas mineras son mayores o similares a los que se aplican a otras industrias. En 2025, esa percepción alcanzaba al 33%.
También mejoró la evaluación del desempeño empresarial en materia ambiental: las opiniones positivas subieron del 26% al 40%, mientras que las negativas bajaron del 46% al 31%.
Sin embargo, el uso del agua continúa como uno de los principales puntos de tensión. El 66% de los encuestados considera que la minería utiliza mucha o bastante agua.
El relevamiento señala que la información verificable sobre los controles, el consumo hídrico y las prácticas empresariales será importante para fortalecer la confianza social. En particular, plantea la necesidad de dar mayor participación a científicos y técnicos en las discusiones vinculadas con el recurso.
Cobre: el 68% quiere que los beneficios queden principalmente en Mendoza
La percepción sobre la producción de cobre también muestra un respaldo mayoritario. El 65% de los consultados sabe que existe producción de este mineral en la provincia y el 51% está a favor de su desarrollo, frente al 26% que se opone. El apoyo bajó levemente respecto de 2025, cuando llegaba al 54%, aunque el rechazo retrocedió siete puntos.
A su vez, aumentó del 14% al 22% la proporción de personas que no tiene una posición definida sobre el tema.
Uno de los resultados más relevantes del estudio se relaciona con el destino de los beneficios económicos. El 68% considera que deberían favorecer principalmente a Mendoza, frente al 64% que sostenía esa postura en 2025.
Entre las prioridades para el uso de esos recursos, la mejora de los servicios de salud ocupa el primer lugar, con el 45% de las menciones, frente al 29% del año anterior. Le siguen las rutas y la vialidad, con el 15%, y la educación, con el 14%.
La encuesta también muestra que el 19% prefiere que los beneficios se distribuyan entre Mendoza y el resto del país, mientras que el 14% no definió una respuesta.