El último dato del Indec de marzo consignó un fuerte incremento en el rubro de la ropa o la indumentaria. El salto del 5,1% a nivel provincial y de 3,1% en prendas de vestir y calzado en la nación sorprendió debido a que el sector venía con subas mínimas y –en algunos casos- había registrado bajas. El contexto para este sector es complejo ya que no solo es uno de los que más afectado se encuentra por la caída del consumo sino que también ha sido fuertemente impactado por el incremento de la informalidad favorecida, a su vez, por las ventas en baja.
De hecho, la semana pasada, la Federación Económica de Mendoza (FEM) la Cámara Empresaria de Comercio, Industria, Turismo y Servicios de la Ciudad de Mendoza (Cecitys); y la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) advirtieron esta situación. En una exposición sobre el avance del comercio ilegal y lo que hay “detrás del bajo precio” se hablaron sobre los riesgos del comercio ilegal y el impacto fiscal y económico de este tipo de prácticas.
Gabriel Mc Cormick, dueño de Kbron –una marca con más de 15 años en Mendoza- comentó que la competencia de este tipo de indumentaria les afecta. “No es el mismo público ni la calidad que ofrecemos, pero en épocas de baja la gente busca precios ya que no le alcanza para más”, reconoció el comerciante. Durante la charla de la semana pasada las entidades hicieron foco en que la apertura que la ilegalidad daña el entramado productivo y comercial de las pymes mendocinas.
A esto se suma el incremento de las importaciones con precios más competitivos que los de la industria nacional, lo que también ha afectado al negocio. En este marco, muchos comerciantes han tenido que alternar la compra de sus tradicionales marcas de industria nacional con otras más económicas que llegan desde afuera.
China, India y otros países en donde las condiciones de producción y sus costos son absolutamente diferentes de los de Argentina. “Clother es una marca mendocina que fabrica acá con telas que vienen de Estambul”, contó Mariana Méndez, en una de las sucursales de esta empresa. Con un diferencial de calidad al que han apostado, esta empresa lleva muchos años en la provincia y cuenta con una clientela fiel.
Ventas congeladas
El economista de la consultora Evaluecon, José Vargas, expresó que los últimos datos oficiales de Índice de Precios al Consumidor (IPC), la indumentaria creció bastante por encima del promedio tanto a nivel nacional como provincial. “Hay que tener en cuenta que han subido los costos para la producción y que este sector posee una alta carga impositiva”, destacó el profesional.
El cambio de estación y el ingreso de ropa nueva también ha sido uno de los motivos por los que la medición oficial registró subas. El calzado, por otra parte, también impacta en la suba del índice ya que ha llegado con nuevos valores y, en muchos casos, con porcentajes altos. Pese a todo, en un recorrido por el centro de Mendoza, si bien se perciben nuevos precios para la temporada otoño-invierno, distintos vendedores consultados advirtieron que las modificaciones han sido mínimas en comparación con otras épocas.
Las ventas bajas es el denominador común que, en palabras de Omar Toscano –vendedor de Mistral con muchos años de experiencia en el rubro- se profundizó a partir del comienzo de 2026. “El año pasado no fue bueno, pero se notó fuerte el bajón a partir de enero”, expresó Toscano. Es cierto, por otra parte, que el frío se ha hecho rogar y que la altura del mes no es la mejor, para la mayoría, para compras que no sean de primera necesidad.
En la misma línea, Gabriel Mc Cormick observó que las ventas están bajas. “En realidad enero y febrero suelen ser meses en los que la gente compra menos, pero después suele levantar. El tema es que esta vez no ha sido así y no vemos que eso pueda suceder en los próximos meses”, comentó quien está al frente de la marca Kbron.
Promos y cuotas y descuentos para poder vender
En las distintas casas consultadas coincidieron en que se ha notado un cambio de precios por la temporada, pero que ha sido “mínimo” con relación a la pasada. En sentido, Florencia -quien trabaja en el local de By Deep- sumó que si bien tienen una clientela fija, el impulso en las ventas mejoró a partir de una rebaja de precios. Con relación a la competencia de casas con mercadería de dudosa procedencia, la joven comentó que sí afectan a las ventas pero que desde esa marca también han salido a competir con promociones.
La indumentaria en mayo tuvo un incremento del 4,4% respecto al mes anterior.
“Acá podés irte con un outfit completo por $40.000”, comentó Florencia y agregó que también hay camperas a partir de ese precio dada la baja mencionada. En el caso de Kbron también han recurrido a los descuentos del 50% para productos de estación, pero que quedaron de la temporada pasada. “Hacemos promociones de la segunda prenda a mitad de precio”, contó Mc Comirck quien explicó que se trata de una manera de tentar al cliente.
La modalidad de una suerte de dos por uno también es implementada por la gente de Clother quien ofrece 2 jeans con un descuento de la mitad y hasta un tercero prácticamente gratis. Desde Mistral comentaron que una estrategia que les ha servido es contar con distintos tipos de marcas y precios para las diversas opciones. Por ejemplo, hay buzos de $30.000 a $55.000.
En general todos ofrecen entre tres y cinco cuotas sin interés con la mayoría de las tarjetas bancarias y aunque eso siempre fue un llamador, en la actualidad muchos prefieren postergar la deuda. Aunque no es el caso de los negocios mencionados, es común que algunos comercios hagan importantes descuentos por pago al contado o transferencia. El impulso de las promociones bancarias también es importante para algunas marcas.