La decisión de YPF de dejar sus áreas maduras en todo el país para dedicarse al petróleo no convencional, ya lleva un par de años de manera efectiva. En Mendoza, la primera etapa implicó una reestructuración en todos los sentidos con el fin de compañías más pequeñas y especializadas asumieran operaciones menos rentables en comparación con Vaca Muerta.
Al achique lógico inicial -que implicó despidos de personal y renegociaciones con los proveedores- la situación no ha mejorado para los trabajadores. Al menos así lo han denunciado los sindicatos del sector que solicitaron a las empresas prestarías que frenen los despidos al menos por un año. Los gremios de Petroleros Jerárquicos, Petroleros Privados y Camioneros expresaron una creciente preocupación por la situación que atraviesa la industria hidrocarburífera en Mendoza.
El Plan Andes se concretó en 2024 con el traspaso de los clúster Norte y Sur en su primera etapa mientras que en junio de 2026 se realizó la última cesión de las áreas dejadas por YPF. “La constante pérdida de puestos de trabajo, la falta de inversión, el deterioro de las condiciones laborales, la seguridad y el cuidado del medio ambiente están llevando a la actividad a una situación que no puede continuar”, manifestaron a través de un comunicado firmado en conjunto.
Ricardo Letard, secretario general de Camioneros en Mendoza, expresó que en toda la provincia se han perdido unos 2.000 empleos desde que comenzó el Plan Andes. Solo en el clúster Norte y según el Sindicato de Personal Jerárquico de Petroleros, se han despedido a más de 550 personas a las que se agregan las jubilaciones por las que muchos optaron. “Hemos tenido que iniciar juicio a la Anses porque muchos llevan 18 meses sin poderse jubilar pese a contar con más de 25 años de trabajo”, denunció Julián Matamala, secretario general de este sindicato.
En el momento del traspaso, desde el Gobierno de Mendoza hicieron hincapié en que el nuevo modelo permitía atraer nuevas inversiones, dinamizar el sector hidrocarburífero, asegurar el desarrollo sostenible de la industria en Mendoza y fortalecer el crecimiento de la producción. En este marco, se ha asegurado que las operadoras han cumplido con el plan de inversiones propuesto; algo que se “controla y audita” en campo. “La decisión garantiza la continuidad operativa de las áreas y representa una oportunidad para generar empleo, fomentar inversiones, viabilizar nuevos proyectos y potenciar la economía local”, publicó el Gobierno en su página web.
Precarización laboral
En palabras del secretario general del Sindicato de Personal Jerárquico de Petroleros, los gremios se reunieron debido a que “las empresas avasallan a los trabajadores”. En este marco tanto Matamala como Letard expresaron que el trabajo se ha precarizado fuertemente y que la tarea en los pozos convencionales “necesita gente”. Incluso, algunas empresas han optado por tercerizar servicios vía monotributo.
Desde su punto de vista, la baja de personal impacta directamente en la productividad y en las regalías que ingresan a la provincia. “Se perjudica a los trabajadores y a la provincia”, advirtió Matamala. Los gremios tienen previstas reuniones con las empresas con el objetivo de que se garantice una continuidad del trabajo. “Queremos que por lo menos durante un año no se toque más personal”, comentó el sindicalista. Agregó que también se solicitarán otras cuestiones relacionadas con que haya más personal por equipos de torre.
Letard sumó que la precarización laboral de la nuevas operadoras implica, entre otros aspectos, a que las personas trabajen más horas de las que les corresponde o realicen trabajos que no les corresponde. “No tienen a la seguridad como su prioridad”, comentó el representante de los camioneros. Agregó que la situación psicológica de los trabajadores es compleja ya que la mayoría teme perder el empleo de un momento a otro.
“Los tres sindicatos coincidimos en que se hace cada vez más insostenible mantener la paz social”, alertaron los gremios a través de un anota. Solicitaron que seguir siendo la variable de ajuste y esperan llegar a buen puerto con las negociaciones. Las empresas consultadas prefirieron no opinar sobre el tema.