La inversión en Argentina registró una caída del 5,2% en septiembre y acumuló una contracción del 7,6% entre enero y septiembre. El retroceso se suma a las dificultades para reactivar la economía, mientras el Gobierno anuncia a diario grandes proyectos.
De acuerdo con el informe de Inversión Bruta Interna Mensual (IBIM-OJF), elaborado por el estudio de Orlando Ferreres, el desembolso estimado durante el noveno mes del año fue de US$8.540 millones.
La diferencia entre los anuncios y la inversión efectiva es uno de los puntos que explica el escenario. Los proyectos difundidos, principalmente vinculados al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), suelen informar montos previstos a largo plazo, pero no representan desembolsos inmediatos.
Evolución mensual de la inversión en construcción y en maquinaria y equipos (nacional e importados) tanto en dólares como en volumen
OJF
Si bien hay una obligación de un aporte inicial, las diferentes etapas de los proyectos permiten escalonar esa inversión que, en definitiva, está teniendo más impacto en los anuncios que en los desembolsos efectivos.
Que la inversión aumente es decisivo para el plan económico, porque es una de las pocas vías que le quedan al Gobierno para incentivar la economía, dado que el crédito no se reactiva y el canal de la emisión está cerrado.
Los equipos importados registraron la mayor caída
De acuerdo al informe de OJF la inversión registró durante el noveno mes del año una caída de 12,3% anual, en donde los equipos nacionales mostraron una contracción de 3,8%, mientras que los bienes importados cayeron 17,2%. El acumulado de los primeros nueve meses refleja una baja de 11,5%.
En tanto, la construcción mostró un avance de 4,5% en la comparación interanual, volviendo a mostrar una cifra positiva después de cinco meses negativos. El sector acumula una baja de 2,6% para los nueve meses transcurridos.
“La inversión continúa débil. Si bien los datos del sector de la construcción mejoraron, los registros de importaciones de bienes de capital para el noveno mes mostraron una fuerte caída, dejando un saldo negativo para el agregado”, indicó el trabajo.
OJF dijo que “mirando hacia adelante, en el corto plazo no hay indicios que permitan esperar una reacción de la inversión en los últimos meses del año”.
“En una mirada de más largo plazo, la mejora de las condiciones macro, una eventual mejora de la actividad, y el desarrollo de la minería y el sector energético, deberían contribuir a una recuperación de los niveles de inversión”, concluyó.