Luego de que trascendiera la denuncia presentada por la Federación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas (Fecovita) para investigar presuntos movimientos de lavado de activos, Exportadora Vitivinícola S.A. (EVISA), vinculada al grupo español Iberte, salió al cruce de las acusaciones y aportó su versión sobre el origen de los fondos cuestionados.
A través de un comunicado, la empresa remarcó que “a la fecha no existe ninguna imputación” y sostuvo que la Fiscalía que interviene en el expediente consideró que no existen elementos suficientes para imputar a ninguna persona. Además, sostuvieron que los fondos investigados tienen un origen lícito y se encuentran bancarizados y documentados.
La empresa también cuestionó que Fecovita no haya identificado, según su interpretación, cuál sería el delito que habría dado origen a los fondos investigados. En ese sentido, sostuvo que la denuncia se centra en el ingreso de dinero al país mediante operaciones de Contado con Liquidación (CCL), una operatoria que EVISA considera legal y regulada.
En su defensa EVISA sostiene que “los fondos son los mismos que Fecovita retiró”. Estos son los que ingresaron a la sociedad y que, según la empresa, alcanzaron aproximadamente US$32 millones que Fecovita retiró de EVISA y que, según su versión, no fueron restituidos. Para la empresa, ese hecho constituye uno de los puntos centrales del conflicto comercial que mantienen ambas partes desde 2022.
EVISA también cuestionó que Fecovita plantee ahora dudas sobre la licitud de esos fondos cuando, según documentación interna de la propia Federación, su origen habría sido analizado al momento de incorporarlos a la sociedad.
Según el comunicado, ante una consulta sobre el origen de los recursos aportados por Iberte, en esa reunión se dejó asentado que se trataba de “fondos de Inversión lícitos que ingresan al país con certificado de licitud emitidos por la UIF y el Banco Central”.
La documentación también incluye una referencia a la operatoria mediante el mercado de capitales. Allí se habría señalado que “el dinero ingresa a través de la bolsa de valores por el CCL” y que para realizar la operación se requerían certificaciones de licitud de fondos.
Para EVISA, esos antecedentes representan una contradicción con la denuncia actual de Fecovita. La empresa sostiene que la Federación conocía el mecanismo utilizado para el ingreso de los recursos, lo consideraba lícito y, además, esperaba obtener beneficios comerciales a partir de la asociación con Iberte, como una capitalización de hasta US$10 millones a tasa 0%, el acceso a mercados internacionales y el control del 51% de las acciones de EVISA.
Según la versión de la empresa, esto demuestra que Fecovita no solo conocía la operatoria financiera sino que además había asumido el control de EVISA y administraba la sociedad cuando se produjeron los movimientos cuestionados.
EVISA aseguró que los fondos fueron operados dentro del sistema financiero formal, permanecieron bancarizados y cuentan con documentación que permitiría reconstruir su trazabilidad. También afirmó que ARCA fiscalizó el ejercicio 2022 y cerró el procedimiento el 3 de junio de 2025 sin observaciones ni ajustes, según la documentación aportada por la empresa.
Además, señaló que sus estados contables son auditados por firmas internacionales y que encargó una auditoría independiente sobre la trazabilidad de los fondos, cuyos resultados serán puestos a disposición de la Justicia.
El conflicto comercial entre Fecovita e Iberte
La disputa comenzó en 2021, cuando Fecovita e Iberte crearon una sociedad conjunta que luego pasó a llamarse EVISA, destinada a la exportación de productos vitivinícolas. La sociedad se disolvió en 2022 y desde entonces comenzaron los reclamos económicos y las denuncias cruzadas.
Iberte reclama una deuda de aproximadamente US$31,7 millones, mientras que Fecovita cuestiona su existencia y exigibilidad. En paralelo, EVISA sostiene que la denuncia podría haber buscado afectar la imagen del grupo y anticipó que evaluará una demanda por daños y perjuicios.