El Gobierno nacional aprobó la renegociación del contrato de concesión con Aeropuertos Argentina, la empresa vinculada a Corporación América, de Eduardo Eurnekian, que administra 35 aeropuertos del país. Se extenderá hasta el 13 de febrero de 2049, aunque contempla la posibilidad de llevarla hasta 2056 si se cumplen determinadas condiciones de inversión.
La medida quedó oficializada este lunes mediante la Decisión Administrativa 27/2026, publicada en el Boletín Oficial. El acuerdo aprobado contempla una inversión directa adicional de 600 millones de dólares, destinada al Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini de Ezeiza, según establece el texto oficial.
La compañía es la principal concesionaria aeroportuaria del país y opera 35 terminales, entre ellas Aeroparque, Ezeiza, Córdoba, Mendoza (con obras ya anunciadas) y Bariloche. En conjunto, la red de Aeropuertos Argentina concentra alrededor del 90% del tráfico aéreo argentino, de acuerdo con los datos difundidos sobre la operación de la empresa.
La concesión, que había sido extendida previamente hasta 2038, ahora tendrá como fecha de finalización el 13 de febrero de 2049.
El convenio contempla además una extensión adicional de siete años, que permitiría llevar el contrato hasta 2056. Pero ese segundo tramo no opera de manera automática: queda sujeto al cumplimiento de las condiciones fijadas en el acuerdo.
En particular, Aeropuertos Argentina deberá demostrar antes del 30 de junio de 2027 que cuenta con los fondos, créditos o compromisos financieros necesarios para afrontar la inversión adicional de USD 600 millones.
Además, deberá alcanzar el grado de ejecución de las obras previsto por el acuerdo antes del 31 de diciembre de 2031. Si esas condiciones no se cumplen, la concesión finalizará en 2049.
La fórmula permite distinguir dos etapas: una extensión de 11 años, hasta 2049, que forma parte del nuevo acuerdo, y otros siete años vinculados al cumplimiento de las inversiones comprometidas.
USD 600 millones iniciales para nuevas obras
Uno de los principales compromisos asumidos por la empresa es un programa de inversión adicional de USD 600 millones, IVA incluido.
El destino de esa inversión aparece expresamente definido en la decisión administrativa: será para el Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini de Ezeiza, en la provincia de Buenos Aires. El Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA) fundamentó la necesidad de las obras en objetivos vinculados con la capacidad, seguridad, calidad y sostenibilidad de la infraestructura aeroportuaria.
Aeropuerto de Ezeiza. (Gentileza La Nación)
Para acceder al período adicional hasta 2056, Aeropuertos Argentina deberá demostrar que dispone de los recursos necesarios y cumplir con el avance de obras previsto para 2031.
La compañía deberá acreditar esa disponibilidad de fondos mediante la documentación prevista en el acuerdo, mientras que el ORSNA tendrá a su cargo verificar el cumplimiento de las condiciones.
La renegociación estuvo vinculada con el impacto que tuvo la pandemia de Covid-19 sobre el negocio aeroportuario.
Según los antecedentes incorporados por el Gobierno al acuerdo, el tráfico internacional de la concesión cayó 76% en 2020 y 86% en 2021 respecto de los niveles de 2019. En el tráfico doméstico, las bajas fueron del 77% y 62%, respectivamente.
Como consecuencia, los ingresos totales de la concesión se redujeron 60% entre 2019 y 2020, mientras que los ingresos aeronáuticos cayeron 63%. El Gobierno y la empresa consideraron que ese escenario produjo una alteración extraordinaria de las condiciones económicas sobre las que se había estructurado el contrato.
El proceso de renegociación comenzó formalmente en diciembre de 2024 y continuó durante 2025 y 2026. El nuevo acuerdo busca recomponer la denominada ecuación económico-financiera de la concesión mediante una combinación de plazo contractual, inversiones, estructura tarifaria y una tasa interna de retorno de referencia.
La renegociación se estructuró sobre una tasa interna de retorno (TIR) de referencia del 14,3%.
El Gobierno aclaró que ese porcentaje se utiliza como parámetro para recomponer el equilibrio económico-financiero del contrato y no implica una rentabilidad garantizada para la empresa. Es decir, no supone que el Estado deba compensar automáticamente a la concesionaria si su rendimiento efectivo queda por debajo de ese valor.
Según la explicación oficial, la empresa había planteado inicialmente una extensión contractual mucho mayor, que hubiera llevado la concesión hasta 2078. Los análisis técnicos, económicos y financieros realizados por el ORSNA derivaron finalmente en un esquema con vencimiento en 2049 y una extensión condicionada hasta 2056.
Sin beneficios del RIGI
Otro de los puntos incluidos en la negociación fue el tratamiento de las inversiones frente al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
El programa de inversiones comprometido por Aeropuertos Argentina no tendrá acceso a los beneficios del RIGI. La decisión forma parte del acuerdo finalmente aprobado y se diferencia de una de las alternativas que había sido planteada durante las negociaciones.
El RIGI, creado por la Ley 27.742, establece beneficios y un régimen de estabilidad para determinados proyectos de grandes inversiones que cumplan con los requisitos establecidos por la normativa.