Domingo Franchetti, presidente de la Asociación Mendocina de Expendedores de Naftas y Afines (AMENA), señaló en "Encendidos", programa de Aconcagua Radio que la baja interanual del mercado de combustibles en Mendoza se ubica entre el 5% y el 7% y advirtió que el impacto es especialmente fuerte sobre el gasoil, directamente vinculado al transporte de cargas y a la actividad logística.
La comercialización de combustibles en Mendoza atraviesa un periodo de marcada fragilidad, registrando una caída en las ventas que "oscila entre el 5% y el 7% interanual". Esta retracción, confirmada por Domingo Franchetti, presidente de la Asociación Mendocina de Expendedores de Nafta y Afines (AMENA), no representa únicamente una estadística aislada de consumo decreciente; es el síntoma de una crisis multifactorial donde convergen la parálisis de la logística internacional, las condiciones climáticas adversas y una contracción económica generalizada. La situación evidencia la extrema sensibilidad de la economía mendocina frente a factores externos que, en el último mes, han bloqueado los principales motores de demanda de hidrocarburos en la región.
Del paso cerrado al turismo ausente
Para Mendoza, la operatividad del paso internacional no es solo una cuestión de tránsito, sino el eje de su dinámica económica. Al ser el corredor bioceánico más relevante del país, por donde "circula aproximadamente el 75% de la carga pesada nacional", cualquier interrupción en su funcionamiento impacta de forma directa e inmediata en el volumen de ventas de las estaciones de servicio.
Durante el último periodo, las constantes e intensas nevadas en la alta montaña funcionaron como un "blindaje" involuntario que paralizó el flujo de camiones y desalentó el arribo de visitantes. A este escenario se sumó un factor de retracción nacional atípico mencionado por Franchetti: "El impacto del Mundial, que concentró la atención y movilidad de la población de manera distinta a los ciclos comerciales habituales".
La coincidencia de estos factores con "las vacaciones de invierno en Mendoza, en donde ha permanecido todo cerrado por las nevadas y no hubo una gran afluencia de turismo" fue un componente vital para compensar la caída del consumo interno."Ha sido un mes difícil, pero acá estamos peleando. Al estar todo cerrado por las nevadas, no hemos tenido una gran afluencia de turismo y, por el paso, no hemos tenido ese consumo", comenta Franchetti.
La brecha entre el diésel y la nafta
El impacto de la crisis no se ha distribuido de manera uniforme. Si bien diversos portales sectoriales han reportado caídas de hasta el 10% en áreas específicas, la conducción de AMENA "sitúa el promedio provincial en el rango del 5% al 7%", comentaba Franchetti. Aunque reconoce una disparidad técnica clara entre productos.
El gasoil (Diesel), es el "segmento más castigado debido a su vínculo con el transporte de carga pesada". El cierre prolongado del paso fronterizo y la baja actividad logística internacional han provocado que "el diésel encabece la caída en el volumen de ventas". Mientras que, la nafta "presenta una estabilidad relativa. Al ser un combustible de consumo eminentemente urbano vinculado al movimiento cotidiano, su retracción ha sido menos drástica, resistiendo mejor las fluctuaciones externas que el transporte de larga distancia", afirmaba Domingo Franchetti.
Esta brecha señala como la macroeconomía y la logística de frontera dictan el ritmo del diésel, mientras que la nafta queda sujeta a la resistencia del bolsillo del consumidor local frente a la recesión.
Desafíos estructurales y nuevo paradigma de productividad
Los estacioneros enfrentan un cambio estructural en el modelo de negocio downstream. Franchetti describe una "tormenta perfecta" compuesta por "tres factores que obligan a las estaciones a mutar hacia un esquema de máxima eficiencia operativa":
- Cambio en el parque automotriz: "La irrupción del auto eléctrico comienza a modificar las proyecciones de demanda a largo plazo".
- Estrategias de fidelidad y digitalización: "El uso masivo de billeteras virtuales y programas de descuentos de las petroleras ha desplazado el consumo hacia días específicos, obligando a una gestión financiera mucho más rigurosa".
- Exigencias de productividad de las petroleras: "Las compañías han transformado la relación con sus redes. El margen ya no depende solo del volumen, sino de parámetros estrictos de servicio, limpieza y bromatología. El cumplimiento de estos estándares determina una "comisión extra" que hoy define la viabilidad económica del negocio".
Perspectiva de precios
A nivel global, el mercado de hidrocarburos está signado por la volatilidad derivada de la tensión entre Estados Unidos e Irán y las restricciones energéticas por el corte de gas de Rusia. Ante este panorama, Franchetti sostiene que "el precio en Argentina se encuentra en una situación de contención". El análisis comparativo es revelador: "mientras que en países como España los consumidores enfrentaron aumentos de hasta el 300% y debieron adaptar sus hábitos o vehículos abruptamente, en Argentina el ajuste ha sido más gradual". Sin embargo, la percepción de precio "alto" en el mercado local no responde solo al valor en surtidor, sino a "una crisis de poder adquisitivo". La profunda recesión interna hace que cualquier variación sea procesada por el consumidor con una sensibilidad mucho mayor que en economías con moneda estable."Lo veo como un precio contenido. Lo que pasa es que como tenemos una retracción económica, cualquier cosa lo sentimos diferente a otro país", expresa Franchetti.
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