La actividad industrial volvió a mostrar un retroceso durante julio, según la encuesta realizada por el Centro de Estudios de la UIA (CEU) entre más de 600 empresas. El estudio registró caídas tanto en las ventas locales como en los niveles de producción. El golpe fue todavía mayor entre las micro y pequeñas empresas.
La contracción del consumo local se mantiene como el obstáculo central para el desarrollo del sector productivo, se indicó. El tercer relevamiento se realizó tras el reciente cruce entre la UIA y el Gobierno nacional, justo en el Día de la Industria.
La unión reclamó medidas para que el sector pueda atravesar la transición hacia una economía más abierta sin perder capacidad productiva ni empleo. Martín Rappallini, presidente de la entidad, pidió construir un “puente” entre la estabilización macroeconómica y el crecimiento.
De acuerdo con el relevamiento, "la debilidad de la demanda interna" impactó de manera directa en los indicadores operativos de la industria: El 50% de las empresas encuestadas registró caídas en sus ventas en el mercado local, mientras que el 42,9% redujo su producción respecto a mediciones previas.
El escenario resultó sensiblemente más complejo para las micro y pequeñas empresas, donde las caídas en las ventas alcanzaron al 54,8% de los establecimientos y la baja en los niveles de producción afectó al 47,8%.
A la desaceleración del volumen de actividad se sumó un incremento continuado en los costos operativos, con un protagonismo creciente de los servicios energéticos.
Compromiso financiero, perspectivas de empleo y competencia desleal
El estudio de la UIA señaló que el estancamiento de la actividad comercial comenzó a erosionar la salud financiera del entramado industrial y sus proyecciones de inversión.
El 47,6% de las industrias enfrentó complicaciones para afrontar al menos uno de sus compromisos financieros habituales, mientras que un 9,2% de las firmas registró dificultades simultáneas para cubrir la totalidad de sus pagos.
De cara al próximo año, solo el 16,9% de las empresas proyecta incrementar su plantilla de personal, en contraste con un 27,5% que prevé reducir su nómina de trabajadores, se indicó en el informe.
En un bloque especial incluido en el estudio, el 60% de los industriales (6 de cada 10) afirmó que la competencia desleal genera un impacto "alto o muy alto" en su negocio, afectando severamente los márgenes de rentabilidad y la cuota de mercado.