4 de noviembre de 2026 - 11:45

Crisis en la fábrica de tractores Pauny: 450 empleos en riesgo y un posible inversor para reactivarla

La fabricante de tractores de Córdoba acumula deudas salariales, cheques rechazados y meses de dificultades financieras. La planta está paralizada y crece la incertidumbre sobre su continuidad.

La crisis de Pauny, en Córdoba, sumó un nuevo capítulo: los trabajadores tomaron la planta en reclamo por los salarios adeudados y de una respuesta sobre el futuro de la compañía. La falta de una propuesta concreta de pago profundizó el conflicto y mantiene en alerta a 450 familias.

La medida fue resuelta en una asamblea y cuenta con el respaldo de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). Aunque un cartel colocado en el establecimiento anuncia que la fábrica está tomada, desde el gremio la describen como una retención de tareas, mientras esperan una solución que permita regularizar las deudas y recuperar la producción.

El conflicto se agravó después de dos audiencias sin resultados entre la empresa y los representantes de los trabajadores. Según informó la UOM, la compañía debía presentar un plan para afrontar los compromisos salariales, pero no lo hizo. La firma también acumula alrededor de $1.000 millones en cheques rechazados.

Salarios atrasados y dificultades financieras

Los problemas de Pauny no son nuevos. Según el gremio, los empleados arrastran dificultades en el cobro desde hace aproximadamente un año y medio. Actualmente, la empresa adeuda dos meses de salarios y también existen denuncias por retenciones de aportes que no habrían sido depositados en los organismos correspondientes.

Lucas Sarmiento, titular de la UOM San Francisco, señaló que los trabajadores decidieron permanecer dentro de las instalaciones hasta encontrar una salida. En declaraciones a La Nación, describió el deterioro de la situación familiar de los operarios, con dificultades para afrontar alquileres y otros gastos cotidianos.

La falta de respuestas empresariales también incrementó la incertidumbre sobre la continuidad de la actividad. Los trabajadores se movilizaron a la delegación de Trabajo para reclamar definiciones, pero se retiraron sin compromisos concretos.

De acuerdo con los datos de la Central de Deudores del Banco Central, Pauny mantiene obligaciones con distintas entidades financieras. Entre sus principales acreedores figuran el Banco Nación, el Banco de Córdoba, BBVA y el Banco Provincia.

La posibilidad de un grupo inversor

En medio del conflicto, el intendente de Las Varillas, Mauro Daniele, confirmó que existen conversaciones con un interesado que podría permitir poner nuevamente en marcha la plantaa. “Se está charlando con un grupo inversor que podría venir a aportar capital de trabajo y de esta manera poder poner en funcionamiento a la fábrica”, afirmó durante una entrevista con La Voz En Vivo.

La expectativa está puesta en que esas gestiones puedan avanzar y permitan garantizar la continuidad operativa y preservar los puestos de trabajo. Sin embargo, hasta el momento no se conocieron detalles sobre el posible inversor ni sobre los plazos para una eventual reactivación.

Desde el gremio también mencionaron que la empresa viene haciendo referencia a la posibilidad de incorporar capitales, aunque cuestionaron que esas conversaciones llevan tiempo sin traducirse en una propuesta concreta.

Caída de ventas y competencia importada

La crisis de Pauny se desarrolla en un escenario complejo para la industria de maquinaria agrícola. Daniele vinculó la parálisis con la caída de las ventas de vehículos autopropulsados y señaló que las expectativas de comercialización que había generado el calendario de ferias del sector no se cumplieron.

Según explicó, pese a los buenos resultados de las cosechas, la menor rentabilidad de los productores frenó las decisiones de compra de maquinaria. A esto se suma el ingreso de equipos importados, que presiona sobre los fabricantes nacionales.

Sarmiento también apuntó a la competencia de productos provenientes de Asia, cuyos costos y tecnología representan, según sostuvo, una dificultad para la producción local.

El impacto no se limita a los trabajadores de la planta. Pauny es uno de los principales empleadores de Las Varillas, una localidad de unos 20.000 habitantes. El intendente estimó que por cada puesto directo existen otros tres vinculados con la cadena de valor, por lo que la crisis podría alcanzar a unas 1.500 personas.

La paralización repercute sobre proveedores metalúrgicos, comercios y servicios de la zona. Frente a ese escenario, el municipio implementó medidas de asistencia social y apoyo a comedores para acompañar a las familias afectadas.

Una empresa nacida tras la quiebra de Zanello

Pauny nació en 2002, luego de la quiebra de Zanello, una de las principales fabricantes de tractores del país. En sus primeros años alquiló la planta y la maquinaria de la antigua compañía, que terminó comprando en 2003. En 2006 inauguró una nueva fábrica en Santiago del Estero.

La continuidad de la actividad en Las Varillas quedó ahora condicionada por la resolución del conflicto salarial, la disponibilidad de capital de trabajo y la posibilidad de recuperar las ventas en un mercado atravesado por la competencia de maquinaria importada.

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