El aceite de oliva que se elabora en Mendoza logró la primera Indicación Geográfica (IG) en América en junio de 2022. Esta IG identifica no solo el terruño del aceite virgen extra (AOVE) sino también su calidad que se destaca por la variedad insignia de la provincia Arauca, que cuenta con una mayor cantidad de polifenoles y, por ende, son mucho más saludables.
Se trata de un sello de calidad y genuinidad que forma parte de una estrategia de diferenciación a través del cual el consumidor puede identificar la procedencia y reconocer los atributos del aceite producido con aceitunas mendocinas. Así, las IG son elementos clave para posicionar los productos argentinos en nuevos mercados.
Sin embargo, esta Indicación quedó afuera del acuerdo Mercosur-Unión Europea debido a que la firma se realizó antes de que la Indicación entrara en vigencia. Lo mismo sucedió para el orégano cuya IG de San Carlos se formalizó en 2025. En este caso, no existe en el mundo otro orégano que haya certificado un sello de calidad vinculado al origen y, en palabras de Mario Bustos Carra, gerente de la Cámara de Comercio Exterior de Cuyo, es “un gran logro para este departamento”.
El responsable de Negociaciones Internacionales de ProMendoza, Nicolás Piazza, presente en las negociaciones puntuales por el acuerdo entre América y Europa, explicó que ambas IG se produjeron luego de la firma del protocolo político que se hizo entre 2018 y 2019. “En ese momento acompañamos a la cancillería con unas 200 denominaciones de origen aunque gran parte eran de vino”, expresó el profesional.
Fue un trabajo arduo y específico ya que había zonas que podían repetirse en sus nombres como Patagonia o Rioja. Una vez que se negocia, muchos pueden tener que cambiar marcas, etiquetas, etc. Por eso esta etapa fue larga y álgida ya que, además de entidades como ProMendoza, también participaron organismos como el INTI y el Senasa; entre otros. Eso, multiplicado por cada país o zona comercial.
De este modo, al no existir, las IG del AOVE y el orégano, quedaron afuera. “Esto no quiere decir que el acuerdo no las reconozca a futuro”, señaló Piazza. En la misma línea, Bustos Carra –también miembro de Asolmen (la Asociación que nuclea a los elaboradores de aceite), desatacó que se trabaja para que eso suceda.
Del mismo modo, Gabriel Guardia, enólogo, maestro aceitero y acetero de la Argentina y al frente de Corazón de Lunlunta, también recordó que al momento de cerrar el acuerdo, las IG del aceite no existían ya que se tomó en cuenta una negociación previa. “No fue una decisión de excluirlas sino que no estaban en los documentos originales”, comentó Guardia.
Más allá de esto, el aceite de oliva mendocino sí consiguió ingresar al mercado europeo con arancel cero, lo cual es una muy buena noticia comercial, pero quedó fuera del capítulo de reconocimiento recíproco de Indicaciones Geográficas. “Esto significa que, por ahora, en Europa el nombre y la identidad de origen no cuentan con ese escudo legal”, precisó Guardia.
Nuevas negociaciones
El referente agregó que la Indicación Geográfica de Mendoza sigue plenamente vigente y tiene toda su fuerza legal dentro de Argentina. “Lo que estamos haciendo ahora es completar el trámite para que ese mismo reconocimiento se extienda también a territorio europeo. Es un paso pendiente, no un rechazo”, comentó.
Sin embargo, recién ahora se están por comenzar a conformar los distintos subcomités que se encargarán de ver este tipo de dilaciones así como otros ajustes en función de los cambios y de la puesta en marcha que deben comenzar a realizarse. “Hay subcomités y mecanismos de control del acuerdo para ver cómo se reglamentan los pactos y estimamos que en el mediano plazo se van a poder actualizar”, advirtió Piazza.
El referente de ProMendoza coincidió con Bustos Carra en que esto no significa que el acuerdo no las reconozca a futuro. Lo que sí se estima es que esto o sucederá en el corto plazo debido a que primero debe realizar un proceso interno dentro del Mercosur para luego ir a negociar con la UE. Se trata de ponerse de acuerdo en cómo administrar los cupos, pero por ahora no hay plazos estipulados más allá de que se trata de negociaciones que suelen llevar tiempo (meses y hasta años).
“La IG es una herramienta más de comercialización, pero no la única ya que nuestros productos cuentan con ventajas crecientes”, apuntó Piazza. De este modo, la denominación de origen agrega valor al aceite de oliva así como al orégano ya que habla de prácticas te da un producto o calidad específica que permite la diferenciación y darle valor agregado a esa producción.
En este marco, Argentina tiene previsto presentar formalmente nuestras IG en una nueva etapa, donde no se esperan inconvenientes para que sean incorporadas y reconocidas. Eso sí, este proceso va a llevar tiempo porque implica un recorrido completo de presentaciones, evaluaciones, firmas y autorizaciones que deben cumplirse paso a paso.
Más allá de esto, el enólogo de Corazón de Lunlunta, recordó que el aceite de oliva mendocino sí consiguió ingresar al mercado europeo con arancel cero, lo cual es una muy buena noticia comercial. “Por ahora, en Europa nuestro nombre y nuestra identidad de origen no cuentan con el escudo legal de reconocimiento recíproco de Indicaciones Geográficas”, observó Guardia.