El gobierno portugués presentó ayer su presupuesto 2013 marcado con un alza de impuestos generalizada, en momentos en que el descontento social aumenta de una manera inédita desde que Portugal está bajo asistencia financiera.
El gobierno portugués presentó ayer su presupuesto 2013 marcado con un alza de impuestos generalizada, en momentos en que el descontento social aumenta de una manera inédita desde que Portugal está bajo asistencia financiera.
Al término del Consejo de Ministros extraordinario, el presupuesto fue entregado al Parlamento, que los "indignados" portugueses intentaron "sitiar" para marcar su rechazo a nuevas medidas de rigor.
El presupuesto, que debe ser votado en primera lectura el 31 de octubre, fue presentado a la prensa por el ministro de Finanzas, Vítor Gaspar, quien reveló las grandes líneas mientras que "una versión preliminar" fue ampliamente debatida ya en la prensa.
El alza de impuestos, que Gaspar juzgó "enorme", se efectuará a través de una reducción de 8 a 5 de la cantidad de franjas impositivas, la introducción de un impuesto de 4%, una disminución de las jubilaciones y una reducción del seguro de desempleo y por enfermedad. La reducción de la cantidad de franjas impositivas tendrá por efecto aumentar de 11,5% a 14% la tasa de imposición de los ingresos más bajos.