Corea del Norte amenazó ayer con “una acción física” contra un sistema antimisiles estadounidense eficaz que debe ser instalado en Corea del Sur por considerarlo vital para su seguridad nacional.
Corea del Norte amenazó ayer con “una acción física” contra un sistema antimisiles estadounidense eficaz que debe ser instalado en Corea del Sur por considerarlo vital para su seguridad nacional.
Estados Unidos y Corea del Sur anunciaron el viernes el despliegue en territorio surcoreano del escudo antimisiles THAAD (Terminal High Altitude Area Defence), uno de los más sofisticados del mundo, para afrontar las amenazas crecientes de Pyongyang.
La fecha y emplazamiento de la instalación no fueron precisados por los dos aliados, que indicaron encontrarse en la fase final de la selección.
Este sistema lanza misiles concebidos para interceptar y destruir misiles balísticos cuando están apenas en el exterior de la atmósfera o acaban de entrar en ella, durante su última fase de vuelo.
“La República Popular Democrática de Corea llevará a cabo una acción física para controlar enteramente el THAAD”, y lo hará “en cuanto se confirme su posición en Corea del Sur”, anunció el mando de la artillería de las fuerzas armadas norcoreanas en un comunicado citado por la agencia oficial KCNA.
El ejército de Corea del Norte dispone “de medios suficientes y sofisticados de ataque ofensivo” y adoptará “las medidas más despiadadas y potentes contra Estados Unidos, que está deseoso de desencadenar una guerra al desplegar el THAAD”, según el comunicado.
El texto también advierte a Corea del Sur de que su aceptación del despliegue del THAAD en su territorio constituye “una autodestrucción miserable”.
“Advertimos una vez más a nuestros enemigos de la voluntad sin fisuras del ejército norcoreano de llevar a cabo sin piedad ataques de represalias para reducir Corea del Sur a un mar de llamas y restos, una vez sea impartida la orden”.
El Ministerio surcoreano de Defensa denunció lo que tildó de “amenazas ridículas”. El Norte debe “reconocer que amenaza la paz y estabilidad en la península y excusarse por sus provocaciones”, declaró un portavoz.
Después del cuarto ensayo nuclear norcoreano, el pasado 6 de enero, seguido el 7 de febrero de un lanzamiento de cohete considerado generalmente un ensayo de misil balístico disimulado, las tensiones no han parado de aumentar en la península.
Suspende comunicaciones
Corea del Norte anunció ayer que iba a suspender uno de los últimos canales de comunicación con Estados Unidos tras las sanciones adoptadas por el gobierno estadounidense contra el dirigente norcoreano Kim Jong-Un.
El ministerio norcoreano de Relaciones Exteriores informó al gobierno estadounidense que iba a cesar las comunicaciones con Washington a través de la misión norcoreana en la sede de la ONU en Nueva York, anunció KCNA, la agencia oficial de noticias de Corea del Norte.
“Les informamos de que vamos a terminar totalmente con las comunicaciones oficiales vía Nueva York”, indicó el ministerio, según la información de la agencia KCNA.