Las autoridades rusas dijeron ayer que el director artístico del ballet Bolshoi necesitará por lo menos una operación más tras ser atacado por un hombre que le arrojó ácido al rostro, y no es seguro que pueda ser salvada la visión de su ojo derecho. No han sido practicadas detenciones por el ataque del jueves por la noche contra Sergei Filin, que según sus colegas pudo ser una represalia por su selección de ciertos bailarines en papeles punteros.
