Especialistas de diferentes partes de Iberoamérica visitaron Mendoza, expusieron y debatieron sobre distintas temáticas inherentes a la vitivinicultura y la enología. Diego Intrigliolo Molina se especializa en temáticas de riego. Asegura que es necesario trabajar para lograr un desarrollo conjunto entre investigadores y productores.
-¿Qué importancia tienen las instancias de intercambio y diálogo científico como esta que se da en Mendoza?
-Son claves estos foros para que los que generamos conocimiento, que somos los centros de investigación, y luego los que lo aplican, que son los productores, podamos estar juntos e intercambiar información.
Sirven no solo para transferir desarrollos sino también para identificar qué cosas tenemos que hacer en el futuro. Viene bien también que compañeros de otros países aporten una realidad distinta a la realidad local de cada uno.
-En Mendoza se está discutiendo sobre la regulación del agua ¿cómo han apuntado a solucionar esto en España?
-En España las entidades que regulan el uso del agua son dependientes del Ministerio de Medioambiente, entonces tienen en cuenta los aspectos medioambientales, pero quizá no se tiene tan bien en cuenta los aspectos productivos y agronómicos.
Se establecen términos generales, pero no tienen en cuenta los condicionantes productivos. Por ejemplo, en el caso de las viñas es clave que no se puede dar una recomendación única, sino que hay que tener en cuenta cuál es la calidad de la uva que se quiere producir.
Entonces debería haber más diálogo entre las entidades que regulan el agua a nivel medioambiental, que son claves para garantizar la sostenibilidad. Pero también con los agricultores, viticultores y bodegueros que tienen que decirnos realmente qué es lo que están buscando y encontrar un equilibrio.
Las entidades gubernamentales establecen unos umbrales que, a veces, según la producción, pueden estar por encima y otras por debajo. Es necesario un mayor dialogo entre estas instituciones.
-¿Qué aporta la innovación y la tecnología para mejorar en ese aspecto?
-Aportan métodos que pueden usarse para monitorear cómo es el manejo del riego. Si antes no teníamos ningún instrumento, ahora tenemos instrumentos para saber cómo va evolucionando el nivel de agua en el suelo y tomar decisiones con información.
O bien, a partir de imágenes de teledetección con drones o satélites, ver la variabilidad que hay y aplicar el riego de manera distinta a las diferentes zonas del cultivo.
Igual que con el riego gota a gota, hace 40 años no teníamos herramientas y hoy tenemos el ese tipo de riego. Ahora, además hay sensores y tecnologías que nos permiten tomar decisiones sobre ese riego gota a gota para hacerlo aún más eficiente.
-¿Esto incluye fertilizar a la misma vez que se riega?
-Efectivamente, con el riego va unida la fertilización y podemos hacer un fertirriego eficiente, teniendo en cuenta los elementos minerales que tenemos y cómo aplicarlos en cada momento y demás.
-¿Se debe apuntar a un desarrollo internacional de la tecnología agrícola?
-Es sumamente importante. Estas nuevas tecnologías nos van a permitir ser más eficientes en el uso del agua y, por lo tanto, contrarrestar los problemas que tenemos a nivel de escasez de recursos hídricos. Esas nuevas tecnologías deben ir acompañadas por marcos regulatorios que las favorezcan y permitan que luego el uso de las mismas sea eficaz en el terreno.
Luego, debe venir un mecanismo de gobernanza, debemos tener en cuenta que hay que establecer unos límites de sostenibilidad a nivel económico y social para integrar todo. Hay que tener en cuenta lo social, eso es lo que a veces falla, que no se termina de integrar todo.
Perfil
Nombre: Diego Intrigliolo Molina
Profesión: Científico Titular del CSIC en el Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura (CEBAS), España.
Especialidad: Su labor de investigación se centra en temas relacionados con prácticas agronómicas para incrementar la eficiencia en el uso del agua de los cultivos leñosos y técnicas de cultivo en la vid para optimizar la producción y la calidad de la uva y del vino, en ambientes cálidos y semi-áridos.