Desde el sector confirmaron que con Estados Unidos pudieron hacer algunas operaciones interesantes en el arranque de la temporada porque coincidió con una situación de desabastecimiento del mercado norteamericano, por la imposibilidad de ingreso de ajo de la China.
“Eso hizo que comenzara a buscarse ajo temprano de Argentina, lo que permitió algún repunte de los precios en el mercado interno”. Pero “esta situación coyuntural desapareció en poco tiempo, ya que China pudo comenzar a ingresar su ajo a EEUU”, se lamentó San Martín.
Con respecto a Europa, “las posibilidades comerciales siguen existiendo, así como en mercados asiáticos”, señaló el ejecutivo. Pero advirtió que “en Europa deberíamos solicitar la extensión en un mes, del tiempo que la Unión Europea nos da para ingresar, ya que en el período que actualmente tenemos, no llegamos a cumplir con el cupo asignado”.
Proceso de achique
Lo cierto es que por un motivo u otro, la irregularidad parece signar al negocio desde hace varias temporadas y esa situación impacta en la capacidad del sector de mantener sus estructuras.
De hecho, desde la Asocam admitieron que “de los sondeos que realizamos en toda la provincia, queda claro cómo la actividad ha ido perdiendo rentabilidad en los últimos años y los márgenes se han ido acotando. Ello se ve reflejado en cómo ha ido cambiando el espectro de variedades cultivadas, los mercados que estamos atendiendo, la falta de inversiones, entre otros”.
En ese sentido, remarcaron que “vemos con mucha preocupación una tendencia, año a año, de disminución en la superficie cultivada con ajo blanco, un estancamiento o disminución en la superficie de ajo colorado y aumento de la superficie cultivada con ajo morado”.
Para Daniel Espósito, presidente del directorio de Vete S.A., productora, empacadora y exportadora con sede en Rodeo de la Cruz, Guaymallén, “esto no hace más que reflejar la situación que afronta el sector interna y externamente”.
Explicó que el ajo blanco se destina principalmente a los exigentes mercados del Hemisferio Norte, adonde es más costoso llegar porque la logística se ha ido encareciendo en los últimos años; “era de prever que si no hay suficiente competitividad, estos mercados comenzarían a dejar de ser abastecidos”, sostuvo Espósito.
Detalló, por otro lado, que “se ha mantenido la superficie cultivada con ajo colorado y ha crecido la de morado, en este caso fundamentalmente porque es una variedad de ciclo corto (más barata de producir) y rendidora, pero no apta para la guarda, y que sale a la venta cuando el mercado está sobreofertado”.
Por supuesto, todo esto se refleja también en la dimensión de la estructura productiva.
En ese sentido, el gerente de Asocam, Guillermo San Martín, recordó que siempre se habló de unas 1.500 explotaciones primarias en producción, mientras que ahora “estimamos que este número se ha reducido sensiblemente en la actualidad a menos de 1.000, y que las explotaciones se han ido haciendo un poco más grandes, buscando -el productor especializado- optimizar los factores de producción para afrontar en parte la suba de los costos”.
Por otra parte, reveló que “el número de empaques registrados en la temporada pasada era de unos 120, y actualmente son cerca de 85”.
San Martín indicó que “esta sensible disminución podría deberse a dos factores: por un lado, la falta de competitividad de algunos de ellos y, por otro, a que los galpones de empaque en la actualidad deben cumplir con ciertos requerimientos sanitarios y de higiene y seguridad laboral lo que estimula la mejora en las prácticas de empaque y probablemente no todos hayan estado en condiciones de cumplirlos”.
Corregir distorsiones
Mariano Ruggeri, de Agro Ruggeri S.A. (productoras, empacadora y exportadora, con asiento en Colonia Segovia, Guaymallén), consideró que "el principal factor que está afectando la competitividad de nuestro sector es la sostenida y creciente inflación de los últimos años, que se transmite en incrementos de todos los costos de producción, algunos de ellos fuertemente distorsionados, como el transporte". Ello ha motivado una serie de acciones tendientes a corregir la situación.
Ruggeri, que preside la Asocam, reveló por ejemplo que, “en gestiones realizadas durante el último año junto con el gobierno de la Provincia y otras instituciones, se ha solicitado la adecuación de los precios de referencia de exportación sobre los cuales los exportadores pagamos derechos (2,5%), pero ya superamos la mitad de la temporada y no tenemos novedades al respecto”.
Agregó que “en otros ámbitos nacionales se han solicitado otras medidas para eliminar distorsiones: la eliminación del pago de derechos de exportación a una actividad que es mano de obra intensiva, y subsidio al flete terrestre, cuyo costo es excesivamente alto”.
Explicó en ese sentido que “el round trip de un contenedor es actualmente cercano a los 3.000 dólares, mucho más caro que el flete marítimo en sí, lo que es totalmente ilógico”.
El empresario señaló, por otra parte, la necesidad de establecer “un régimen impositivo que estimule el agregado de valor para avanzar en una mayor oferta internacional de producto procesado. Junto con ello, promocionar, comenzando por Brasil, los beneficios que tiene el ajo argentino como producto diferenciado, en comparación con el de otros países, y avanzar en la búsqueda constante de calidad para fortalecer esa condición”.
De todos modos, Ruggeri consideró que, en lo inmediato, para iniciar un proceso de recuperación de la actividad “es necesario recomponer un tipo de cambio competitivo disminuyendo al máximo el efecto inflacionario, para tener un contexto estable que permita planificar, y que las mejoras salariales se traduzcan en mejoras reales del poder adquisitivo de los consumidores”.
Agregó que “el productor necesita financiamiento específico para afrontar una producción diversificada en cuanto a variedades y diferenciada también, que le permita diferir la venta para obtener mejor rédito. Por otra parte, se necesita estimular la asociatividad para encarar la compra conjunta de agroquímicos, alquiler de maquinaria para mecanizar labores, etc.”.
Ruggeri reveló, en otro orden, que “el sector, junto a diversas instituciones públicas provinciales y nacionales, está trabajando en un plan estratégico el cual es fundamental que cuente con apoyo político provincial y nacional”. Aseguró que “es una actividad que tiene grandes oportunidades por delante y, por estar enfocada en la exportación, puede responder rápidamente, y podría tomarse como caso tipo para otros sectores”.