Los funerales del premio Nobel de la Paz Elie Wiesel, fallecido el sábado a los 87 años, tuvieron lugar en Nueva York, antes de su inhumación prevista para esta misma jornada, mientras los homenajes se multiplicaban en el mundo entero.
Los funerales del premio Nobel de la Paz Elie Wiesel, fallecido el sábado a los 87 años, tuvieron lugar en Nueva York, antes de su inhumación prevista para esta misma jornada, mientras los homenajes se multiplicaban en el mundo entero.
“Es una gran pérdida para los judíos. Es una gran pérdida para la humanidad”, declaró Ronald Lauder, presidente del Congreso Judío Mundial, frente a la sinagoga en el barrio neoyorquino de Upper West Side donde se realizó la ceremonia.
Decenas de personas, entre ellas la viuda de Elie Wiesel, Marion, que llegó al lugar en silla de ruedas, llegaron al templo para participar de una ceremonia reservada a la familia y a los amigos más cercanos de esta personalidad de la comunidad judía.
“Fue muy emotivo, sobre todo cuando el hijo y el nieto de Elie Wiesel hablaron”, comentó la escritora y especialista en cine Annette Insdorf tras la ceremonia.