Una multitud desbordó una iglesia de Missouri para recordar a Michael Brown, descripto como un “gigante amable'' que quería ser rapero y estudiar en una escuela técnica.
Una multitud desbordó una iglesia de Missouri para recordar a Michael Brown, descripto como un “gigante amable'' que quería ser rapero y estudiar en una escuela técnica.
El funeral del joven negro de 18 años que murió a tiros a manos de un policía blanco, consagró otra muerte en la larga historia del movimiento de los derechos civiles. Se llamó a los afroestadounidenses a que cambien sus gritos de protesta por leyes. “Que sepan que estamos hartos de todo esto'', dijo Eric Davis, un primo de Brown.