Entre 20 y 35 personas murieron al quedar atrampadas por el derrumbe de una mina ilegal de oro, ocurrido anteanoche en Santander de Quilichao, municipio del departamento colombiano Cauca, del que no quedaron sobrevivientes porque "cayeron unos 20 metros de tierra encima", informaron hoy fuentes oficiales.
"No hay ninguna opción de que haya gente viva porque cayeron unos 20 metros de tierra encima", afirmó el alcalde de Santander de Quilichao, Luis Grijalbo.
"Calculamos que hay alrededor de 20 personas atrampadas debajo de la tierra y estamos trabajando con siete retroexcavadoras porque necesitamos remover muchísima tierra", agregó el funcionario en declaraciones a la radio RCN.
En el lugar trabajaban socorristas de la Cruz Roja y del Cuerpo de Bomberos, así como rescatistas.
La directora de Defensa Civil del municipio, Graciela Tovar, explicó que era difícil precisar la cantidad de personas que quedaron atrapadas, pero sostuvo que "podría haber entre 20 y 35 personas".
El gobernador de Cauca, Temístocles Ortega, confirmó que las labores permitieron "rescatar tres cadáveres" y que había "ocho personas heridas". Dos de los tres cadáveres fueron identificados y uno de ellos pertenece a una mujer de 22 años.
"Las condiciones de informalidad laboral e infraestructura significaban un riesgo latente para los trabajadores" de la mina de oro artesanal, afirmó en un comunicado la Defensoría del Pueblo, encargada de velar por los derechos humanos de los colombianos.
El organismo habría emitido desde comienzos de año alertas para cerrar este tipo de excavaciones en el departamento, tras lo cual autoridades incautaron máquinas excavadoras. Sin embargo, "las labores de explotación ilegal de oro continuaron", informó.
Según la Defensoría, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), presentes en el oeste del país, se benefician de este tipo de actividades "mediante el cobro de cuotas por el ingreso y operación de las retroexcavadoras, así como por la producción de maderos para entablar".
Después de este operativo realizado en febrero, el funcionario del municipio de Santander de Quilichao que ordenó la intervención habría recibido amenazas, agregó el comunicado.
La guerrilla FARC (comunista) es la más importante del país, con 50 años de antigüedad y cerca de 8.000 combatientes, según cifras oficiales.