El Mundial no sabe de lógicas y el corazón del hincha argentino lo sabe mejor que nadie. En una tarde que prometía fiesta en Miami, la Selección Argentina iguala 2-2 con Cabo Verde por los dieciseisavos de final, en un partido que se transformó en un auténtico drama cinematográfico donde se pasa de la euforia al sufrimiento en un abrir y cerrar de ojos. El partido terminó 1-1 y ahora se está jugando el tiempo extra. Ganaba la Albiceleste pero reaccionó el equipo africano y ahora están 2-2. Los goles del partido fueron convertidos por Lionel Messi, igualó la historia Duarte en el complemento. Y en el tiempo extra, apareció Licha López para poner el 2-1. Sin embargo, Cabral marcó un verdadero golazo (clavó la pelota al ángulo) e igualó el marcador. Por ahora, penales.
