Durante su niñez en Mogi das Cruzes, Neymar Jr. vivió graves dificultades económicas junto a su familia. En aquel entonces, su madre, Nadine Gonçalves, no pudo comprarle un paquete de galletas porque no tenía dinero. Ante la tristeza materna, el pequeño futbolista prometió que cuando fuera grande tendrían los recursos necesarios para comprar una fábrica entera.
Años más tarde, aquella frase espontánea infantil se transformó en un proyecto comercial con profunda carga emocional. Neymar concretó el lanzamiento de Futi, una línea de galletas coleccionables desarrollada mediante una alianza estratégica entre la empresa NR Sports y la firma Biscoitê.
El origen de una promesa marcada por las carencias
La razón de este emprendimiento radica en la conversión de una vivencia de vulnerabilidad en una narrativa de identidad y posicionamiento comercial. Neymar aclaró que nunca tuvo el sueño de poseer una fábrica de galletas, sino que el objetivo central fue diseñar un producto que uniera la pasión del fútbol con los recuerdos de su historia familiar.
El mecanismo detrás del producto busca conectar con el consumidor mediante la nostalgia y el coleccionismo. Para lograrlo, la marca implementó un formato que fusiona golosinas con elementos gráficos de su carrera, permitiendo que cada paquete funcione como un objeto conector entre el ídolo deportivo y su público.
Experiencia interactiva en tiendas físicas
La propuesta comercial no se limita a las góndolas, sino que extiende su alcance a los puntos de venta de Biscoitê. Las sucursales contarán con espacios recreativos diseñados para que niños y fanáticos disfruten de juegos y realicen el intercambio de piezas coleccionables, consolidando una vivencia integral.