La ilusión y la expectativa se hicieron sentir desde el primer momento en el Feliciano Gambarte. Godoy Cruz tuvo un recibimiento excepcional y emocionante, con un estadio teñido de azul y blanco en sus cuatro costados y un campo de juego que se sumó a una postal inolvidable.
No era para menos. El Tomba afrontó un partido clave frente a Almirante Brown, por la última fecha de la Zona A de la Primera Nacional, con la posibilidad de dar un paso decisivo hacia la final del torneo de ascenso y mantener intacto el sueño de regresar a Primera División.
Por eso, el encuentro ante la Fragata tuvo un significado especial. Después de un año de transición, el Expreso encontró en su gente el respaldo y el entusiasmo para vivir una jornada cargada de emoción, en una verdadera fiesta en la Bodega. Mirá la galería de fotos.