31 de octubre de 2026 - 17:24

Milagro en el Feliciano Gambarte: ganó Godoy Cruz, empató Ferro y el Tomba jugará la gran final por el ascenso

No aptos para cardíacos en el Feliciano Gambarte. Lo ganaba el Tomba con gl de Pino. A los 45' del ST empató Velurtas y al minuto Viera estampó el 2-1. Godoy Cruz quedó a un triunfo de recuperar su lugar en la Liga Profesional.

Milagro. Otra explicación no cabe. Godoy Cruz es finalista de la Primera Nacional. Contra todos los pronósticos, el Expreso derrotó por 2-1 a Almirante Brown en forma agónica, Ferro empató 0-0 con Acasusso y el equipo de Pablo De Muner se quedó con el primer puesto de la zona A con 66 puntos, mismo puntos que el equipo de Caballito. Sin embargo, por diferencia de gol, el Bodeguero tiene el pasaje a la gran final. Cada vez falta menos, para recuperar su lugar en la Liga Profesional de Fútbol. Su lugar durante 20 años. Emblema del fútbol mendocino.

Primera Nacional: El análisis del milagro de Godoy Cruz

Era todo o nada. No había lugar para las medias tintas para este Godoy Cruz que volvió a soñar en grande. Necesitaba una victoria y, además, esperar que los resultados de los otros escenarios jugaran a su favor para dar el primer paso hacia el objetivo que persiguió durante toda la temporada. Los planetas comenzaron a alinearse, los resultados acompañaron y el Tomba consiguió meterse en la final de la Primera Nacional después de una tarde cargada de emociones, sufrimiento y una definición inolvidable.

Pero para llegar a ese lugar había una condición innegociable: ganar en casa. Sin mirar de reojo lo que sucedía en otras canchas, con la cabeza puesta exclusivamente en Almirante Brown y con el respaldo de un Feliciano Gambarte que se hizo sentir. Y vaya si se hizo sentir. En cada intervención de Poggi, en cada llegada de Pino, en cada anticipo de Cairus, en el empuje de Rodríguez y Fernández, y en la entrega de Gerometta, Burgos y Brunet.

Godoy Cruz épico. Derrotó 2-1 a Almirante Brown y se metió en la gran final de la Primera Naiconal. 

Godoy Cruz épico. Derrotó 2-1 a Almirante Brown y se metió en la gran final de la Primera Naiconal.

Este Godoy Cruz de Pablo De Muner puso mucho más que garra, corazón y buen fútbol. Dejó todo en cada sector del campo frente a una Fragata que intentó sorprender durante los primeros minutos, pero que rápidamente se encontró con un rival decidido a no dejar nada librado al azar. El Tomba entendió que era ahora o ahora. Que no había un mañana y que, aunque los resultados en las otras canchas comenzaban a favorecerlo, primero debía resolver su compromiso en casa.

Los nervios y la ansiedad también jugaron su propio partido. Sin embargo, en la primera oportunidad clara, Godoy Cruz encontró lo que tanto buscaba. Rodríguez desbordó por su sector y lanzó un centro preciso para ese socio infalible en el área, Martín Pino. El goleador se elevó y conectó un frentazo impecable que terminó en la red y desató la locura en los cuatro costados del Gambarte. Eran 18 minutos del primer tiempo y el Tomba empezaba a encaminar una tarde que podía quedar en la historia.

Godoy Cruz épico. Derrotó 2-1 a Almirante Brown y se metió en la gran final de la Primera Naiconal. 

Godoy Cruz épico. Derrotó 2-1 a Almirante Brown y se metió en la gran final de la Primera Naiconal.

Almirante Brown intentó resistir como pudo, pero el dominio mendocino se hizo cada vez más evidente. A los 35 minutos llegó otra gran oportunidad para ampliar la diferencia: el árbitro sancionó un penal para el conjunto local. El paraguayo Viera se hizo cargo de la ejecución, pero Galván adivinó la intención, contuvo el remate y le ahogó el grito de gol al pueblo tombino.

Las situaciones de peligro del conjunto visitante fueron escasas. Godoy Cruz no le dio espacios ni oportunidades para crecer. Se impuso en los anticipos, ganó las divididas y ocupó cada rincón de la cancha con una intensidad que reflejó la importancia del compromiso. Era el equipo mendocino el que llevaba las riendas del partido y el que entendía que estaba ante una oportunidad enorme.

Un golpe al corzón y reaccionó como lo hacen los verdaderos campeones

Sin embargo, cuando todo parecía encaminado hacia un festejo tranquilo, llegó el golpe que nadie esperaba. A los 90 minutos, Pedro Velurtas encontró el empate para Almirante Brown y el Feliciano Gambarte quedó en silencio. Fue un baldazo de agua fría para el pueblo tombino. El 1-1 amenazaba con derrumbar toda la ilusión construida durante la tarde y parecía arrebatarle al Expreso la posibilidad de disputar la final.

Pero este Godoy Cruz tenía guardada una última respuesta. Apenas un minuto después, cuando todavía se asimilaba el impacto del empate, apareció nuevamente Viera. El defensor se elevó en el área y conectó un cabezazo letal para establecer el 2-1 definitivo. El Gambarte explotó. La angustia se transformó en desahogo, el silencio en un grito ensordecedor y la incertidumbre en una celebración que difícilmente se olvide.

Fue una definición de película. Godoy Cruz pasó del golpe a la gloria en apenas 60 segundos y selló una victoria que vale mucho más que tres puntos. Una remontada emocional en el momento más caliente del partido, con el corazón en la mano y el empuje de miles de hinchas que nunca dejaron de creer.

Pero el camino hacia esta final tan esperada había comenzado mucho antes. La llegada de Pablo De Muner marcó un punto de inflexión. El entrenador logró consolidar un equipo competitivo, encontró respuestas en los futbolistas que se incorporaron durante la segunda parte de la temporada y construyó una fortaleza en el Feliciano Gambarte. Después llegó la necesidad de sumar fuera de casa y, con el correr de las fechas, Godoy Cruz pasó a convertirse en uno de los grandes protagonistas del campeonato.

Hoy, ese recorrido empieza a tener su recompensa. El Tomba hizo los deberes, ganó en casa y encontró en el último suspiro el gol que necesitaba para alimentar una ilusión enorme. Godoy Cruz está en la final de la Primera Nacional y vuelve a quedar a las puertas de ese regreso a Primera División que moviliza a todo el pueblo tombino.

En la Bodega no hubo lugar para la calma. Hubo sufrimiento, angustia, un grito contenido y una explosión final. Fue una tarde de esas que quedan para siempre en la memoria. Porque cuando parecía que el sueño se escapaba, Viera apareció para devolverle la vida. ¡Locura total en la Bodega.

Godoy Cruz - Almirante Brown: estadísticas

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