Lo que debía ser una fiesta del Futsal mendocino terminó en incidentes, versiones cruzadas y eliminación para dos cuadros locales, que no pudieron completar un partido que se prevía emocionante y con gran marco de público correspondiente los cuartos de final de la División de Honor de la CAFS. Una pena.
Cronología de una noche bochornosa:
Municipalidad de San Martín e Independiente Rivadavia fueron eliminados de la División de Honor. Una lástima.
Gentileza Futsal de Primera.
El Estadio Gustavo Torito Rodríguez de San Martín estaba preparado para ser escenario de un duelo picante y de alto voltaje entre la Municipalidad de San Martín e Independiente Rivadavia, en el contexto de los cuartos de final de la competencia que nuclea a clubes de todo el país. Cientos de fanáticos aguardaban ansiosos el comienzo del juego, equipados con camisetas, banderas, gorritos y toda clase de cotillón. La gran mayoría eran familias, separadas por un pulmón delimitado por vallas y espacio vacío.
A los nueve minutos de iniciado el partido, el foco de atención se trasladó desde el campo de juego al sector de ingreso. Una veintena de personas vestidas con ropa del Atlético Club San Martín, presuntos barras del cuadro del Este, entraron al recinto provocando la suspensión momentánea. Si bien el equipo de Futsal de la Municipalidad no tiene vinculación directa con el lub, desde lo social y lo cultural son casi la misma cosa (desde el apodo de Chacarero, la camiseta Albirroja, y el hecho de que la mayoría de los jugadores de la Muni son hinchas del León).
En ese momento, con la llegada de un puñado de barras, comienzan los entredichos y las versiones cruzadas. Desde la parcialidad de Independiente se habla de amenazas y presencia de armas blancas, mientras que en San Martín se lo niega rotundamente, asegurando que solamente hubo cantos, y chicanas propias del folcore del fútbol.
Albirrojos y Azules prometían un partido emocionante, que no pudo finalizar por incidentes.
Gentileza Futsal de Primera.
Lo cierto es que la presencia de efectivos de seguridad era muy poca, por lo que la tarea de retirar al grupo que había causado la discordia quedó en manos de los organizadores del torneo y los propios jugadores del equipo local. Después de diez minutos de tensión, donde arribó personal policial, la situación pareció calmarse con el retiro del grupo de hinchas.
Sin embargo, la determinación del plantel de Independiente fue retirarse del estadio, producto de todo lo acontecido previamente. Las versiones cruzadas continúan en este punto. En la Lepra se habla de falta de garantías para continuar el juego con normalidad, y de una agresión con un botellazo a una persona que estaba en las tribunas. En San Martín se dice que las garantías estaban dadas, y que la determinación de irse del estadio se dio por la especulación por un futuro fallo favorable.
San Martín e Independiente, eliminados en la División de Honor de Futsal:
Municipalidad de San Martín e Independiente Rivadavia fueron eliminados de la División de Honor. Una lástima.
Lo único cierto y concreto es que el partido no se terminó de jugar, por lo que tuvo que actuar el Tribunal de Penas de la Confederación Argentina de Fútbol de Salón. El ente no mostró contemplaciones con ninguna de las partes, llegando a una resolución durísima. Eliminó a San Martín por provocar la suspensión del partido, y a Independiente por negarse a reanudarlo después de los incidentes. Además, inahibilitó el Polideportivo Gustavo Torito Rodríguez por lo que resta del torneo.
Más allá de las acusaciones, las chicanas y las fuertes disputas en redes sociales que se desataron posteriormente por ver quién tiene la razón, lo que queda es una profunda pena por un espectáculo de primer nivel, que enaltecía a Mendoza y la colocaba en el lugar de privilegio que se merece en la disciplina. Todo terminó arruinado, y las familias alejadas de un deporte que despierta pasión, amor y se sostiene por el esfuerzo de jugadores, cuerpos técnicos y colaboradores. Para reflexionar y no repetir.